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Los Ángeles
Más que las palabras de De la Hoya y Pacquiao, las que más ruido hicieron fueron las del entrenador estadounidense Freddie Roach en los primeros pasos de la promoción de cara al pleito entre el mexicoamericano y el filipino del 6 de diciembre en Las Vegas.

Primero fue frente a la Estatua de la Libertad, en Nueva York, y ayer en la emblemática Torre Sears, de Chicago.

“Me dijo (Freddie) que iba a cobrar mucho por sólo darle agua a Oscar de la Hoya y lavarle el protector bucal... pero a mí se me hace que tiene envidia, y si así fuera, sería el campeón del mundo número 17 al que le doy agua”, dijo Nacho Beristain, el entrenador implicado en las palabras de Roach.

Y es que Nacho recordó cuando Freddie estuvo en la esquina de Oscar en mayo de 2007 y éste no pudo vencer a Floyd Mayweather Jr.

“Lo respeto porque es un muchacho trabajador pero de eso a que sea muy ‘chin...’, la verdad no, no hay que preocuparse más de lo normal, simplemente se le fue la lengua”, opinó luego de que Roach asegurara que conocía tan bien al “Golden Boy” que Manny le vencería con facilidad.

Tras la conferencia en Nueva York del martes, en la que dedicó el triunfo a mexicanos y estadounidenses, Oscar y Beristain viajaron a Chicago, donde ayer continuaron con la promoción en un multitudinario evento en la Torre Sears. En el trayecto avanzaron en los detalles de su plan de pelea.

Oscar, según reportó su hermano Joel, pesa unos 70 kilogramos, tres por encima de la categoría welter en la que se pactó el duelo ante Pacquiao.

Daniel Zaragoza será el manoplero de Oscar, sólo que el ex campeón mundial mexicano llegará a Big Bear, California, hasta el 7 de octubre para un período de pruebas con el “Golden Boy”.

A pesar de que Oscar de la Hoya es un welter natural y Manny Pacquiao es un ligero, el entrenador Nacho Beristain aseguró que no será la fuerza sino la velocidad el duelo clave para el próximo 6 de diciembre.

“Cuando peleó con Juan Manuel Márquez en superpluma, nos dimos cuenta que Pacquiao no era tan rápido como en pluma porque lo pudimos controlar; ahora en welter yo espero que baje aún más.

“Y ojalá que la tenga, porque si no, Oscar le va a regalar la golpiza de su vida, pero ya trabajaremos para que eso ocurra en la pelea de diciembre”, opinó Beristain.