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A estas alturas, todos ya conocen la historia. Ricardo Mayorga perdió en el Estadio Nacional de Fútbol de la UNAN-Managua, y terminó llorando ante la mirada de su verdugo, el cubano-americano René “Level” Martínez, que a base de fuerza, técnicas de Ju-Jitsu, y con una ‘guillotina’ aplicada al cuello del nicaragüense, finiquitó las acciones por sumisión en el primer round.

Triste final. Hubiese sido un buen título para esta película, pero verdaderamente no fue lo que la gente esperaba. Especialmente aquellos que pagaron desde US$13 hasta US$66 por un boleto, para ver un espectáculo, pero fue todo lo contrario. Aunque no todos salieron insatisfechos, porque las personas que querían ver perder a Mayorga seguramente su fueron con su morbo complacido.

“Tengo las bo… pero no la experiencia”, fue una de las frases que dijo Mayorga entre forzadas lágrimas al final del combate, y luego pidió perdón a la afición. Hay un dicho que dice: “No hacer leña del árbol caído”, pero en las redes sociales lo que está sucediendo es todo lo contrario. Los comentarios soeces son abundantes en contra del apodado “Matador”, que los aficionados ahora tildan como el “Llorón”.

Sin duda que el principal ganador de la película de la noche del sábado es Martínez. Ganarle a un excampeón mundial de boxeo seguramente hará que más gente conozca su nombre. El cubano-estadounidense no tiene la culpa, él vino a hacer su trabajo, y al contrario de Wesley Tiffer, demostró que un peleador de Artes Marciales Mixtas tiene muchas ventajas sobre un pugilista. Simplemente confirmó su favoritismo y ganó. Gran perdedora es la gente que se desveló hasta pasada la media noche para estar atenta frente a su televisor y mirar menos de dos minutos de pelea. Otro derrotado es Omega, porque la “Gallina de los huevos de oro” perdió, y difícilmente volverá a generar interés si vuelve a pelear.

Es de aplaudirle al presidente de Omega, George Estrada, la capacidad para montar tal espectáculo, pero también es falta de respeto tener que esperar hasta las 12:30 de la mañana, por segunda velada consecutiva, para ver una pelea estelar. La Comisión de Artes Marciales Mixtas tiene que regular esas situaciones, porque también sucedió con el pesaje, que el viernes inició dos horas después de lo programado.