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Latinoamérica consiguió una medalla en la novena y última jornada del Mundial de atletismo de Moscú, este domingo, gracias al cubano Pedro Pablo Pichardo, plata en el triple salto, que elevó a seis la cuenta de la región.

Brasil estuvo a punto de conseguir otro más, en el relevo 4x100 metros femeninos, pero Vanda Gomes dejó caer el testigo cuando el equipo verdeamarillo luchaba por las medallas e iba en segunda posición, afrontando la última recta.

La de Pichardo fue la única plata latinoamericana en Rusia, ya que las otras cinco fueron un oro, el de la colombiana Caterine Ibargüen en triple salto, y cuatro bronces, los del mexicano Luis Rivera en salto largo, el dominicano Luguelín Santos en 400 metros y las cubanas Yarisley Silva en salto con garrocha y Yarelis Barrios en lanzamiento de disco.

Cuba terminó sin medalla de oro, pero el pobre balance de dos bronces mejoró algo en el último día con la plata de un Pichardo que llegaba a Moscú-2013 en cabeza del ránking de la temporada de 2013 y que no decepcionó.

A sus apenas 20 años, logró 17,68 en el segundo salto, y parecía encaminado al oro, pero el francés Teddy Tamgho igualó esa marca en su cuarto intento, e hizo después 18,04 en el sexto y último, mejor registro de la temporada y récord de Francia, mientras que el bronce fue para el estadounidense Will Claye (17.52).

"Llegaba sabiendo que podía estar en las medallas (después de su buena temporada). Hasta hubo un instante en que estuve en primera posición. Estoy muy contento con cómo ha ido hoy", dijo el cubano.

"Teddy, en competencias anteriores, había dado muchos nulos. Esperaba de él que saltara mucho, pero no pensé que saltaría 18 metros en este Mundial", añadió.

El éxito de Tamgho tiene además un componente importante cubano, ya que desde 2011 entrena con Iván Pedroso, cuatro veces campeón mundial de salto largo y oro olímpico en Sídney-2000. El saltador francés de origen camerunés se fue a abrazarlo a la tribuna tras realizar el salto que lo acercaba a la victoria.

Si la medalla de Pichardo fue la buena noticia latinoamericana del último día, la mala la protagonizaron las brasileñas del relevo 4x100 metros, que estuvo muy cerca de conseguir un metal.

Las integrantes del equipo verdeamarillo, Ana Claudia Silva, Evelyn Dos Santos, Franciela Krasucki y Vanda Gomes, quedaron desconsoladas, conscientes de que tuvieron muy cerca conseguir que su país se fuera de Rusia con una alegría, tras nueve días sin subir al podio.

El momento crítico llegó en el último paso de la posta, de Krasucki a Gomes, que no logró asegurar cuando Brasil se había puesto en segundo lugar y luchaba por subir al podio.

"Somos un equipo y nos tenemos que comportar así. Hay que analizar qué error cometimos, dónde estuvo el motivo, sin buscar culpable. Esto nos deja heridas porque creo que teníamos la medalla en nuestras manos", afirmó a la AFP Krasucki, la integrante del cuarteto que se mantuvo más entera anímicamente.

Todas ellas lloraron por lo ocurrido, conscientes de haber tenido muy cerca el sueño y acabaron finalmente descalificadas.

"Hemos hecho un gran Mundial. Una final es un gran resultado, pero ahora sólo podemos pensar que la medalla estaba muy cerca", reconoció.

Poco antes, el cuarteto brasileño había establecido un nuevo récord sudamericano en la ronda de clasificación, aunque entonces con Rosangela Santos, que para la final fue reemplazada por Vanda Gomes.

El crono en la primera ronda fue de 42.29, récord de Sudamérica, superando la propia plusmarca que las brasileñas habían establecido el 9 de agosto de 2012, cuando lo batieron en los Juegos Olímpicos de Londres (42.55).

Moscú-2013 terminó así para la representación latinoamericana, que intentará conseguir un mejor papel dentro de dos años, en la decimoquinta edición del evento, prevista en Pekín del 20 al 30 de agosto de 2015.