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Levanten sus manos quienes conocían la existencia del pitcher derecho venezolano de 28 años Yusmeiro Petit, antes de la noche del viernes, cuando estuvo a solo un out de lanzar un Juego Perfecto contra los Cascabeles de Arizona, en el Estadio de los Gigantes en San Francisco. No veo a alguien con sus manos en alto. Así que debo suponer que ustedes, igual que yo, no tenían ni la menor idea sobre Petit.

Fue apenas la cuarta apertura del venezolano este año, después de haber sido cortado dos veces del roster de 40 por los Gigantes, registrando una el 23 de julio contra los Rojos, otra el 27 de agosto frente a Colorado, logrando su primer triunfo, y la tercera el 1 de septiembre superando 8-2, precisamente, al equipo de Arizona, apuntándose sin el menor ruido el segundo triunfo.

Después de 26 outs consecutivos, apareció en escena una vez más el filósofo del beisbol Yogi Berra, recordándole a Petit que esto no se acaba hasta que se acaba, una frase grabada en mármol. La cuenta estaba en 2-2 cuando una curva de Petit “toreando” al bateador emergente Eric Chávez, un veterano de mucha sangre fría y de suficiente astucia, fue golpeada hacia al jardín derecho. Hunter Pence, el mismo que salvó el “no hitter” de Tim Lincecum con una brillante atrapada el 13 de julio, fue en busca de la pelota como corsario desbocado, mientras Petit llevaba sus manos a la cabeza. Pence se zambulló espectacularmente. En principio, pareció haber realizado la atrapada, pero fue de bount corto, y el árbitro señaló el hit matador de ilusiones. ¡Qué fácil es decir “otra vez será” tratándose de un Juego Perfecto!

Antes, en 11 ocasiones se habían malogrado posibilidades de conseguir un Juego Perfecto faltando solo un out. Los Gigantes se impusieron 3-0 doblegando a Patrick Corbin, pero en el dogout, todo tenía “olor” a decepción. Para Petit, nacido en Maracaibo, fue el primer juego completo de su carrera iniciada con los Marlins en 2006, y continuada con Arizona entre 2007 y 2009, antes de aterrizar en San Francisco con la necesaria paciencia. Su balance de por vida es de 13-20 con 5.19 en carreras limpias. Tan lejos de Cooperstown como yo de ir al cielo.

Esa misma noche, el derecho nicaragüense Wilton López trabajó una entrada y un tercio sin permitir carrera, cediendo solo un hit a los Padres, y mejoró a 3.97 su efectividad, en tanto ayer, los Yanquis que dejaron escapar dos posibilidades claras de vencer a los Medias Rojas, jueves y viernes, fueron derrotados 13 por 9, y continúan parqueados en 75 triunfos. Los de Boston, que venían de apalear a los Tigres 20-4 el miércoles, suman 54 carreras con 17 jonrones en cuatro juegos. Un alarde de capacidad de destrucción.

Mientras tanto, el rivense Erasmo Ramírez, de los Marineros, calienta el brazo para su apertura de esta tarde a las 2:10 contra los Rays de Tampa Bay.

 

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