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  • EFE

La lucha fue reincorporada al programa olímpico tras la votación realizada el mediodía de este domingo en el segundo día oficial de la Sesión del COI, que se realiza en el hotel Hilton de la ciudad de Buenos Aires.

Con 95 votos positivos, la lucha obtuvo mayoría absoluta con 49 votos, mientras que el béisbol-sóftbol cosechó 24 y el squash quedó último con 22 sufragios.

La lucha sale así del limbo en el que ha estado desde el mes de febrero, cuando la Ejecutiva del COI decidió proponer su exclusión del programa de los Juegos de 2020.

La reacción en contra de la Federación Internacional (FILA) fue inmediata y a ella se unieron los otros deportes olímpicos, al tratarse de un deporte que ha estado en el programa de los Juegos desde la primera edición, 1896, y que tiene seguimiento en países de mucho peso olímpico, como Estados Unidos y Rusia, que además demostró una ferviente defensa del presidente Vladimir Putin.

La lucha pasó entonces a convertirse en candidata al reingreso, junto con otros deportes entre los que el COI, en una rápida auto-rectificación, seleccionó en mayo a la propia lucha, además del squash y la nueva unión de sóftbol-béisbol.

Para ganarse el favor del COI, en estos meses la FILA ha cambiado de presidente, ha hecho más comprensible el sistema de puntuación de los combates y ha añadido pruebas femeninas al programa olímpico.

Para el béisbol y el sóftbol, la decisión de hoy es un golpe que convierte en inútiles sus esfuerzos por volver a ser olímpicos. El béisbol lo fue entre 1992 y 2008, el sóftbol desde 1996 hasta 2008.

El propio COI asesoró a sus federaciones para que se fusionasen en un único organismo, con el béisbol como disciplina masculina y el sóftbol como femenina, y aumentasen así sus opciones de regreso, pero ha sido en vano.

Las dificultades para que los jugadores de las Grandes Ligas dejen sus equipos en plena temporada y vayan a los Juegos se ha considerado siempre el mayor inconveniente.

El squash hubiese sido una completa novedad en el programa olímpico. Proponía un cuadro femenino y otro masculino con 32 jugadores cada uno. Entre sus defensores como deporte para los Juegos se había pronunciado Roger Federer.