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  • EFE

El presidente de los Heat de Miami, Pat Riley, ha vuelto a sorprender al mundo de la NBA con la adquisición del alero Michael Beasley, que el pasado 4 de septiembre fue despedido por los Suns de Phoenix.

Beasley, de 24 años, fue elegido por los Heat con el número dos en el sorteo universitario del 2008, y vuelve con los actuales dobles campeones de liga tras haber jugado con los Timberwolves de Minnesota y los Suns, equipo que lo despidió a pesar de tener todavía un año de contrato.

El motivo de su salida de los Suns fue el haber sido detenido por la Policía de Arizona al hallarle dentro de su vehículo marihuana y parafernalia de drogas, el mismo problema que tuvo en la primera etapa con los Heat, antes de ser traspasado.

Aunque esa no fue la razón de su salida sino que Riley lo utilizó para dejar espacio salarial y conseguir la llegada de LeBron James y Chris Bosh como agentes libres.

Ahora Riley consigue a un jugador que deseó tener en su equipo y al que él mismo seleccionó con el número dos en el mismo año en que los Bulls de Chicago eligieron al base Derrick Rose número uno.

“Michael (Beasley) tuvo los mejores años de su carrera con nosotros. Creemos que nos puede ayudar”, declaró Riley.

Beasley estará con los Heat este 1 de octubre cuando comience el campo de entrenamiento y hará con un contrato “no garantizado” que ha aceptado a cambio de que le den la oportunidad de superar los problemas personales y pueda desarrollar su potencial.

Beasley fue traspasado por los Heat a los Timberwolves en julio de 2010 en busca de la flexibilidad financiera que les permitió retener al escolta Dwyane Wade y al ala-pívot Udonis Haslem, pero sobre todo conseguir la llegada de James y Bosh.

Ahora su retorno podría ser clave para que los Heat logren revalidar el título y hacer que James -agente libre en el 2014-, se sienta feliz y siga con ellos.