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Varios días han pasado y consigo los momentos de reflexión han danzado en la mente de Onofre Ramírez. El ha sido desde el pasado sábado 21 de septiembre el ojo de las críticas por su decisión de congelar las acciones en el séptimo asalto del combate de Román “Chocolatito” González y el mexicano Francisco “Chihuas” Rodríguez.

Quise dejar pasar el tiempo para ver cuál era la posición de Ramírez, porque muchas veces el ser humano actúa por impulso y no medita en su comportamiento hasta días después, cuando se está sentado al otro lado del espejo.

“La primera noche después de la pelea no dormí tranquilo, pero después de ver el vídeo pienso que hice lo correcto. Tengo mi criterio y visión de la situación, pero te repito paré bien el combate”, asegura Ramírez.

En ese sentido, también pensaba que Onofre se había apresurado, pero viendo la reyerta en ese séptimo round se muestra un “Chocolatito” apabullante, con una proporción de 22 a 26 golpes conectados sin encontrar respuesta efectiva del azteca.

“El mexicano no respondía al castigo recibido. Como árbitro tengo la responsabilidad de cuidar la integridad física del peleador. Soy el que está más cerca de las acciones”, indica.

¿No crees que frenaste el espectáculo?

“Es muy probable que haya sido así, pero yo hago mi trabajo arriba del ring y no estoy preocupado por qué dirán los aficionados, es importante pensar en los boxeadores y cumplir la misión de cuidar al atleta”.

¿Te preocupa que se te tilde de muy nervioso en peleas claves?

“No tengo ningún nervio, lo que pasa es que he tenido que ver en combates de alguna relevancia. Por ejemplo, cuando descalifiqué a Rosendo Álvarez lo hice porque me irrespetó, lo que pasa es que a muchos no les gusta que se imponga la disciplina”, admite.

Según Ramírez, un exboxeador aficionado que se mantuvo nueve años (1974 sobre los tinglados, su dedicación como árbitro es más cuestión de pasión que retribución económica, porque muchas veces se exponen a agresiones verbales y físicas.

“Te va a dar risa lo que ganamos, son de 200 a 400 córdobas por una noche de boxeo, pero no me interesa el dinero, sino que lo hago por amor a este deporte. Soy un hombre honesto, no corrupto como alguien publicó por ahí”, expresó Onofre Ramírez.

 

Sus datos

Onofre Ramírez boxeó durante nueve años (1974-1982), fue campeón nacional cinco veces en minimosca y mosca. También se coronó a nivel centroamericano. Participó en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980.