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Un casi no hitter golpeó a los Medias Rojas de Boston en el inicio de la serie por el título de la Liga Americana. Triunfaron los Tigres 1-0 sin alardear, con una carrera producida por un elevado a los bosques que impulsó al muscularmente lastimado Miguel Cabrera en sexto episodio, aprovechando el pitcheo paralizante de Aníbal Sánchez, que superó a Jon Lester. El hit de Daniel Nava contra Joaquín Benoit, el quinto brazo que usó Leyland, solo quebró el no hitter, pero resultó inútil pese a la presencia de Quintín Berry en segunda con dos outs y Bogaerts en turno, muriendo en fly al short.

Que raro es ver a un pitcher que está moldeando un no hitter “amordazando” el bateo enemigo utilizando el ponche como arma mortífera, ser retirado después de seis entradas. Cierto, no es común, pero cuando ha enviado 116 pitcheos, otorgando 6 pasaportes, hay que ser previsor, más allá de la impresión que provoquen sus 12 “fusilados”, y el manager Jim Leyland, decidió recurrir a su bullpen para las tres últimas entradas, en defensa de la mínima, y por supuesto insegura ventaja. Alburquerque, Veras, Smyly y Benoit, completaron la blanqueada y casi el no hitter.

En el inicio del sexto, los Tigres sin rugir estrepitosamente, casi con sigilo, lanzaron un zarpazo que hizo sangrar el brazo zurdo de Jon Lester tomando ventaja de 1-0, con Aníbal Sánchez entrando y saliendo de dificultades, mientras trabajaba un no hitter, en una contradicción difícil de explicar. Con un out, Miguel Cabrera fue boleado, y de inmediato, golpearon a Prince Fielder. Con dos hombres tan lentos circulando, Víctor Martínez, que tampoco es rápido, roleteó hacia el short Drew, quien mirando a Cabrera desplazarse hacia tercera con tiempo de sacarle, fue en busca de simplificar cerrando el inning con un doble play por segunda. Fielder deslizándose para apantallar fue out en segunda, pero Martínez llegó safe a primera. Con Cabrera en tercera, el rehabilitado Johnny Peralta con hit al centro, impulsó a Cabrera.

Sánchez, que ponchó a cuatro de Boston en el primer inning, en vista de un wild en el tercer strike, que facilitó el embase de Shane Victorino, lanzado inmediatamente en forma exitosa al robo de segunda, superó una primera amenaza con dos a bordo y Ortiz en turno con Napoli detrás, ambos fulminados, y volvió a ver a dos en los senderos en el segundo episodio, utilizando para los seis primeros outs, un exceso de 51 lanzamientos.

El zurdo Lester realizó una buena apertura permitiendo una carrera en los seis innings que se mantuvo con 109 disparos, cediendo solo una base, pero sacudido con 6 imparables y limitado a 4 ponches, es decir, debajo del nivel de dominio de Sánchez, quien siempre respondió a las exigencias que le dibujaron.

 

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