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¡Diablos! Boston vive y late aceleradamente como amenaza.

Jason Varitek, quien parecía estar acompañando a Tutankamón en su tumba, sumergido en un terrible slump de 14-0, saltó al escenario bruscamente jonroneando contra James Shields en el inicio del sexto, impulsando a los Medias Rojas, con sus huesos sudando, hacia una victoria sobre los Rays de Tampa 4x2.

Después de la milagrosa resurrección lograda en el quinto juego, borrando una desventaja habitualmente aplastante de 7x0 faltando tres entradas, los de Boston se apoyaron anoche en el buen pitcheo abridor de Josh Beckett, jonrones solitarios de Kevin Youkilis y Varitek, y el trabajo estrangulador de los relevistas Hideki Okajima, Justin Masterson y Jonathan Papelbon, para equilibrar la serie 3-3, forzando un duelo crucial hoy.

Ahora la intriga es tratar de averiguar ¿quién tiembla más?, si el joven equipo que estaba a la orilla de la grandeza, o el de vasta experiencia que salió del hoyo inesperadamente, creciendo como “el monstruo de la laguna negra”.

Muy temprano, el candente B. J. Upton retorció el cuello y el brazo de Beckett accionando sus poderosas muñecas y haciendo saltar las costuras de la pelota, conectando un batazo que casi perfora el techo del Tropicana Park en la búsqueda de las estrellas. Ese jonrón, el cuarto de Upton en la serie y séptimo en esta postemporada, adelantó a los Rays 1x0 en el cierre del primer inning.

La respuesta fue inmediata. Kevin Youkilis como primer bateador del segundo episodio, sentó bruscamente al público haciendo gemir una bola rápida de Shields, superando la verja left center. La pizarra se equilibró 1x1, y en el tercero, Youkilis volvió a la carga de diferente manera, impulsando a Dustin Pedroia con un roletazo al short, colocando a Boston en ventaja 2x1.

El swing de bola larga apareció nuevamente en escena en el cierre del quinto, después de un importante out sacado por el catcher de Boston, Jason Varitek, sobre un intento de robo de Dioner Navarro. Una curva de Beckett que buscaba la esquina de adentro, fue golpeada en la nariz por Jason Bartlett, cayendo en las tribunas del jardín izquierdo, mientras la multitud rugía con el empate 2x2.

La pregunta ¿quién tiene más pegada?, volvió a cobrar fuerza cuando Varitek salió del agujero para aporrear un lanzamiento de Shields, empujando la pelota a las graderías del sector derecho. Boston recuperaba las riendas del juego 3x2. Hit dentro del cuadro del rápido Coco Crisp sacó del montículo a Shields; entró J. P. Howell. Un error del short Bartlett fabricó una posición anotadora con Crisp desplazándose a tercera, y anotando por cuchilla de Ortiz. Ahora Boston tenía dos carreras de ventaja, con Okajima reemplazando a Beckett en el cierre del sexto.

No se consiguió algo más, y el taponeo de los Medias Rojas defendió con uñas y dientes la poco tranquilizante ventaja, asegurando el séptimo juego, considerado improbable hace un par de noches.