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  • AFP

Grandes emociones despertará el duelo de lanzadores entre Adam Wainwrigth, de los Cardenales de St. Louis, y Jon Lester, de los Medias Rojas de Boston, cuando ambos se enfrenten este miércoles en el primer partido de la Serie Mundial de béisbol.

Ambos equipos se enfrentarán en este nivel por primera vez desde el 2004, cuando los 'patirrojos' barrieron a los 'pajarillos rojos' y se titularon en un Clásico de Otoño después de 86 años.

Por lo tanto, los Cardenales tendrán ahora la oportunidad de sacarse esa espina, aunque experiencia de sobra tienen, pues contra otros equipos se titularon en el 2006 (Tigres) y 2011 (Rangers).

Por su parte, los Medias Rojas también se coronaron en otra ocasión, pues además del 2004 barrieron en el 2007 a los Rockies de Colorado, por lo que no son ajenos a saborear las mieles del triunfo a ese nivel.

Este será el cuarto enfrentamiento histórico en esta etapa entre estos dos equipos, con ventaja para los Cardenales de 2-1, ya que St. Louis salió por la puerta ancha en 1946 y 1967, mientras que los 'patirrojos' vencieron en el 2004.

Los Cardenales, máximos ganadores en la Liga Nacional con 11 títulos de Serie Mundial, tienen arsenal suficiente a pesar de tener en su nómina varios novatos.

De la mano del mánager Mike Matheny -receptor titular en el Clásico del 2004- llega ahora como piloto por primera vez al máximo nivel de octubre, al igual que su contraparte John Farrell (Medias Rojas).

"La clave será la consistencia que podamos tener en nuestro trabajo", dijo Matheny al finalizar el entrenamiento del lunes. "Hay que seguir las rutinas de siempre. Tratar de estudiar al rival de la misma manera en que hicimos toda la temporada y los playoffs", agregó.

Desde que los Yankees barrieron a los Bravos en 1999, por primera vez en 14 años llegan al Clasico de Octubre los dos mejores equipos en la temporada regular, pues en algunas, como la del 2011 por ejemplo, los Cardenales ganaron como comodines.

Los dos equipos ganaron 97 juegos cada uno y también lideraron en carreras sus respectivos circuitos: Boston en la Liga Americana con 853 y St. Louis la Nacional con 783.

Los Cardenales también tuvieron el segundo mejor promedio de carreras limpias en el pitcheo 3.42 y Boston figuró cuarto con 3.84 de efectividad.

La novena de St. Louis llegó a esta Clásico luego de dejar en el camino a los Piratas de Pittsburgh y los Dodgers de Los Angeles, mientras que los Medias Rojas lo hicieron a costa de Rays de Tampa Bay y Tigres de Detroit.

St. Louis es un equipo de mucha garra y acostumbrado a sacar partidos al borde del abismo con un excelente balance de 8-1 en esa situación en los playoffs.

Por su parte, Boston viene de una excelente recuperación y se convirtió en apenas el segundo equipo en el circuito en llegar a la Serie Mundial luego de haber sido sotanero en la campaña anterior.

Los Cardenales parecen un poco más completos en cuanto a pitcheo abridor a pesar de los novatos Michael Wacha (Jugador Más Valioso en la etapa previa), Joe Kelly y Shelby Miller, pues tiene al astro Wainwright y Lance Lynn, así como el cerrador juvenil Trevor Rosenthal.

La ofensivas de ambos equipos son bastante parejas, con destaque por los Cardenales para el boricua Carlos Beltrán, Matt Halladay, Yadier Molina, Matt Carpenter, David Freese y la entrada ahora de Allen Craig, quien empujó 97 carreras en la campaña regular.

Los 'patirrojos' también cuantan con buen pitcheo con los abridores Lester, Clay Buccholz, John Lackey, Jake Peavy y otros que hicieron esa función en la etapa regular como el canadiense Ryan Dempsters y el venezolano Félix Doubront.

Empero, su bullpen luce algo superior con los japoneses Junichi Tazawa y el cerrador Koji Uehara, mientras que la ofensiva tampoco es segundo de nadie con el dominicano David Ortiz y Shane Victorino, ambos con 'Grand Slam' en la etapa previa, Jacoby Ellsbury, Mike Napoli, Will Midlebroocks, Jarrod Saltalamacchia y Jonny Gomes, entre otros.

El receptor Molina, de los Cardenales, con apenas 21 años en la Serie Mundial del 2004, está ahora considerado entre los tres mejores en Las Mayores, ya que es todo un maestro en dirigir a los lanzadores.

Por lo tanto, en estas series cortas, donde el pitcheo es determinante, Molina puede hacer la gran diferencia, por lo que no es descabellado pornosticar a los Cardenales en 6 juegos.