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Entrando este 2008 a su recta final, se hacen esfuerzos por mover hacia adelante el deporte casero, sumergido en una preocupación que jadea, cojea y se agota, que produce pocas gotas de sangre.

Obvio, en el país que batalla por salir del hoyo en educación y salud, con unos índices salariales sin el menor significado para la clase trabajadora, no se puede tener un deporte con nivel de competencia, ni siquiera en Centroamérica, porque los otro cuatro países nos sacan ventaja en infraestructura, recursos materiales y objetivos trazados, en medio de las dificultades imperantes.

Julio Rocha no es solamente el Presidente del Comité Olímpico y de la Federación de Fútbol, sino también, el cuadro deportivo mejor preparado. Rocha ha aprovechado su tránsito en las esferas internacionales, para conseguir la formación necesaria, llegando a ser Comisario de la FIFA, incluso en juegos correspondientes a eliminatorias de Copas del Mundo y Juegos Olímpicos, y dirigente de cursos sobre desarrollo y administración deportiva en el sector de América Latina.

Pero su avance personal no se refleja en el deporte casero por las agobiantes limitaciones. Rocha se establece y mejora, en tanto el deporte nica, con ciertas excepciones, languidece más allá de las emociones que han fabricado este año púgiles como Román “Chocolatito” González; peloteros del calibre de Vicente Padilla, Devern Hansack, Everth Cabrera y otros; la selección de béisbol que clasificó en el Premundial y la taekowndista Estela Tiffer, medalla de oro en el torneo Panamericano de ese deporte.


¿Qué se puede hacer en un momento como éste, cuando el gobierno da señales de vida con el Director de Deportes Marlon Torres anunciando que se financiarán proyectos como los de un torneo de béisbol con carácter regional, llamado a desembocar en una etapa competitiva?
“Yo creo que existen los instrumentos para sacar adelante el deporte en este país como es la Ley 522”, apunta Julio Rocha, agregando: “Cuando la comparo con otras Leyes de América Latina, compruebo que es una Ley muy actualizada y debemos ponerla en funcionamiento. La Ley habla del concepto de la planificación del deporte y nos obliga a preguntarnos: ¿Cuándo ha existido un plan nacional del deporte en este país, de mediano y largo plazo? Hago esta pregunta porque muchas veces la gente está esperando resultados, pero si no hay plan, ¿cómo vas a tomar a un niño de 8 ó 10 años y conducirlo por los próximos 10 ó 15, hasta convertirlo en un atleta de alto rendimiento?”.


Estás hablando de un proyecto que demanda una asistencia consistente en todos los aspectos y por lo tanto es costosa. Con una iniciativa privada débil, el gobierno tiene que asumir como lo pretende.

“Un plan de desarrollo no sólo tiene que ver con la técnica y la especialización de esos niños, sino con la nutrición, el tratamiento psicológico y su formación adecuada. Es decir, hay que trabajarlo con el concepto de lo que es un deportista, un luchador, un hombre que tiene la mentalidad de ganar. Para poder llegar a eso, es que se necesita una correcta planificación, acorde con lo que necesita un verdadero proceso evolutivo”.


Nuestro problema es la falta de recursos económicos como soporte. Se batalla por mejorar condiciones en las escuelas y centros de salud, por levantar cristianamente el salario mínimo. ¿Qué tan prioritario es el deporte?
“Tiene que serlo por su utilidad tanto en lo educativo como en salud. Por eso, la planificación es urgente. Claro, tiene que tomarse en cuenta el contexto en que estamos, qué medios o recursos humanos tenemos y qué recursos financieros podemos disponer. Una vez que se plantean los objetivos y las metas, hay que elaborar el plan adecuado con la disponibilidad de recursos”.


Hemos estado viendo pasar el tiempo sin movernos mientras el deporte pinolero decrece en interés. Eso ha permitido que el deporte internacional ofrecido por los canales de TV capture casi toda la atención. Seguimos las huellas de Padilla, de Hansack y de los peleadores que tienen actividad en el exterior, no aquí. Este año, la selección nacional de béisbol volvió a interesar en cierta medida.

“Es que necesitamos tanto que a veces pensamos que no podremos lograrlo, pero hay que dar los primeros pasos. Todos sabemos que los recursos materiales son el condicionante del desarrollo, y que la falta de infraestructura deportiva obliga a una inversión significativa; que es necesario contar con técnicos especializados complementados por los que tenemos a mano; que se debe respaldar consistentemente a los atletas, incluyendo las becas en el sector escolar. Es una tarea muy fuerte”.


La Constitución habla sobre el deporte como derecho del pueblo, y eso hace pensar que lo esencial es la masificación, pero lo que convierte el deporte en atractivo para la recreación de un pueblo son los resultados. Ahí tenemos el caso Cuba. Ciertamente el deporte ha sido arma de esa revolución.

“Masificar no es tan sencillo como se piensa sin contar con los recursos. En Cuba fue un plan nacional puesto en marcha casi desde el mismo momento del triunfo de Fidel. Aquí podemos hacer muchas cosas como lo he comprobado durante toda esta etapa de aprendizaje por la que he atravesado. Se trata de ser lo más prácticos posible sobre los primeros pasos y los objetivos viables. Sabemos que tenemos buena materia prima”.


Es fácil deducir que lo primero es priorizar. Con nuestro nivel de pobreza próximo a lo extremo, hay que fijar qué es lo que más nos interesa en dependencia del impacto popular, historia, trascendencia, costos, posibilidades de desarrollo. No tenemos para un plan generalizado a todos los deportes.

“Así lo creo porque hay deportes que por su poca incidencia, tendrían que esperar sin ser olvidados, por muy pequeños que sean. Béisbol, boxeo, fútbol, baloncesto, tienen atracción desde hace largos años. Hemos producido atletas en levantamiento de pesas y deportes de combate que merecen seguimiento. Por eso insisto en que lo fundamental es saber con qué tipo de recursos contamos para poder pisar tierra firme al momento de construir proyectos. Cuáles deportes serían los recreativos y cuáles los que pueden producir resultados”.


El mayor problema de acuerdo con esa teorización es el béisbol, por su costo tan elevado. El fútbol se puede jugar hasta sin zapatos, pero el béisbol necesita de mucho utilaje. ¡Ah!, si éste país contara con una industria deportiva, algo que fue esencial para el desarrollo en Cuba, otro gallo nos cantara al momento de hacer planes.

“Así es, pero se puede lograr. Claro que se necesita tiempo, pero no tenemos otra alternativa. Una industria deportiva es necesaria porque finalmente te reduce costos y multiplica facilidades”.

Algo fundamental es el deporte escolar.

“Hay que regresar a la educación física que se popularizó tanto cuando éramos chavalos. Era obligación meterse al deporte como parte de tu educación. Comenzás a crecer y se construían rivalidades saludables. En las escuelas se producían los prospectos porque se les podía detectar con facilidad. Sin la base del deporte escolar no se puede hablar de alto rendimiento”.


Sin recursos es muy difícil mejorar el nivel de rendimiento. Pienso que va a tomar tiempo fijar con precisión qué se debe hacer. En ese aspecto vos podés colaborar con tus contactos, en tanto el gobierno puede conseguir mucho con Cuba, tal como se hizo en la década de los 80 y con Venezuela.

“Sólo mejorando el nivel de competencia mejora el espectáculo y el deporte funciona como atracción en casa, no importa lo que se ofrezca por televisión. Pero hay que mejorar el nivel. Es natural que todo eso toma tiempo. No se puede trabajar contra reloj sino con paciencia, sabiendo lo que se hace”.


Tan es así que el tan sonado proyecto de una Liga Profesional ha quedado en el aire después de cuatro años. Ir contra reloj sin el suficiente soporte termina frustrándote. En eso hay que tener cuidado.

“La suma de esfuerzos entre el gobierno, el Comité Olímpico, las Federaciones, el Consejo del Deporte y el Instituto, es necesaria, deben trabajar sobre lo seguro estando conscientes de qué deportes van a demandar mayor esfuerzo, tiempo y dinero”.


¿Funciona el Consejo del Deporte?
“Podría ser lo suficientemente efectivo. Hay muchos sectores representados y se pueden discutir con amplitud las propuestas, pero se necesita gente verdaderamente concentrada en el proyecto deportivo, no sujeta a cambios, porque eso atrasa. Éste es un buen momento y nosotros como Comité Olímpico estamos listos para jugar el papel que nos corresponde, igual que la gente de las Federaciones, clave en cualquier proyecto”.


¿Comenzará a moverse hacia adelante el deporte casero como lo hizo en los 80?
“Es posible, todo va a depender del funcionamiento en equipo de los interesados y de los que cargan sobre sus hombros con diferentes responsabilidades”.

Una vez más, el tiempo dirá la última palabra mientras nosotros navegamos entre especulaciones.