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  • EFE

Un Barsa diferente y no reconocible, basado en las acciones a la contra, se impuso al Real Madrid (2-1) y abre hueco en la Liga, después de un partido planteado por el ‘Tata’ Martino desde otra perspectiva a la habitual, en el que el brasileño Neymar fue el mejor y el chileno Alexis Sánchez quien cerró el partido.

Los azulgranas jugaron a lo práctico. Dejaron de lado el manual que les llevó a dominar el fútbol en los últimos años y derrotaron al Real Madrid con las mismas armas que los blancos han utilizado últimamente.

Sin Messi en plenitud de forma, el Barsa se acogió al desborde de Neymar. Ante la falta de clarividencia ofensiva, optaron los azulgranas por el fútbol práctico. Resultadismo ante la filigrana y atendiendo a los números, los azulgrana caminan de la mejor manera en la Liga.

Ancelotti sorprendió con la alineación de tres centrales: Pepe, Varane y Sergio Ramos, este último de mediocentro. También Bale, el jugador más caro del mundo, salió de inicio, pero jugando de nueve. Una táctica que hubiera firmado el más defensivo Mourinho en el Camp Nou.

Puestas las piezas sobre la cancha, ni Barsa ni Madrid se atrevían. Los azulgranas se sustentaron en el desborde de Neymar por izquierda, que superó en los duelos a Carvajal. Cesc ayudó más en la contención que creando y a Messi se le vio aún sin su ritmo natural.

Con Khedira y Sergio Ramos acompañando a Modric, las intenciones del Real Madrid eran evidentes. Máxima presión, recuperación del balón y acciones al espacio para que Cristiano Ronaldo y Bale pudieran jugar en ventaja.

El Real Madrid jugó a contrarrestar al rival, no tuvo respuestas cuando tuvo más de lo que esperaba el balón y, además, tampoco disponía sobre el campo de jugadores que pudieran construir fútbol. En cuanto Neymar marcó en el minuto 19, Martino vio refrendada su tesis.

Fue en una acción de Iniesta, que jugó su mejor partido de la temporada. El brasileño recibió, se internó en el área. Su remate rebotó en Carvajal y despistó a Diego López.

Al Madrid le costó reaccionar y solo tuvo una ocasión clara. Una jugada de Cristiano Ronaldo por la izquierda acabó con un centro y una indecisión de Piqué. En el minuto 44, Adriano y Khedira disputaron la acción dentro del área pequeña y le dio el balón en la mano, una acción que fue reclamada como penalti por el alemán.

La mejor ocasión del Real Madrid llegó con una pérdida de Iniesta y un remate cercano de Cristiano Ronaldo. Víctor Valdés respondió con una magnífica intervención (m.58), similar a la que cuatro minutos antes había protagonizado Diego López en un uno contra uno con Neymar.

La entrada de Benzema por Bale le dio un dibujo más reconocible a su equipo. En un partido muy plano, el francés se asoció bien con Cristiano Ronaldo -quien reclamó penalti en una jugada con Mascherano- y fue quien más cerca estuvo del gol, con un remate a la cruceta en el minuto 72. Con el mismo guión, un Madrid dominador y un Barsa jugando a la contra, la entrada de Alexis Sánchez reforzó la idea de Martino.

El chileno, que llevaba ocho minutos en el terreno de juego, capturó un balón largo, ganó en carrera a Varane y resolvió con una exquisitez. Sánchez con una sutil vaselina situó el balón por encima de Diego López y a doce minutos para el final, cerró el partido (2-0). En el tiempo añadido, Jesé culminó una jugada de Benzema y Ronaldo, y estableció el 2-1. No había tiempo para más, el Barsa ya tiene seis puntos de ventaja sobre los madridistas.