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¿Está usted escéptico sobre el futuro de ésta Serie Mundial? Lo entiendo. El primer juego, ganado por los Filis 3x2, careció de excitación. Los Rays de Tampa no fueron ese equipo fabricante de un tropel de agitaciones que hemos estado disfrutando por largo rato, en tanto, los Filis, construyeron la victoria con cierta frialdad. Así que la emoción fue congelada.

Pero, esperemos. Lo mejor puede estar por venir. Pendientes, pues, de lo que ocurra hoy en el Tropicana de San Petersburgo.

Si buscan un culpable de la primera derrota de los Rays, ahí tienen en pantalla a B. J. Upton, una de las piezas claves para sepultar a los Medias Rojas.

El bateador oportuno y destructivo se derritió dramáticamente anoche. Dos roletazos para doble play, uno de ellos con las bases llenas, un foul fly a primera con Iwamura en posición anotadora, y un ponche, lo condenaron a esa inutilidad desesperante que obligó a la multitud a hundirse en las butacas.

No hay espacio para discutir: Cole Hamels fue más pitcher que el inseguro Scott Kazmir en el duelo de zurdos, y el bateo de los Filis, más activo y presionante que el de Tampa.

¡Qué gran significado tiene pegar primero, como lo hicieron los Filis contra Kazmir arrancando el juego! No le dieron tiempo de montar en su caballo. Pasaporte con conteo completo a Jayson Werth con un out, y cañonazo de Chase Utley a las tribunas derechas. El poder de los Filis, crujiendo, se hacía sentir rápidamente tomando ventaja 2x0.

Kazmir continuó batallando con su falta de control en el segundo, cuando vio llenarse las bases con un out, consecuencia de un infield hit y dos boletos. Fue entonces que se produjo la jugada defensiva del partido: Jimmy Rollins empujó una pelota hacia la zona media del jardín central, fildeada por B. J. Upton, que con un gran disparo sacó a Shane Victorino en el plato, cerrando un doble play saca-clavo a favor de Kazmir.

En el cuarto, los Filis volvieron al ataque. Hits consecutivos de Victorino y Pedro Feliz, movimiento adelantado de ambos con roletazo de Chris Coste los colocó en posición anotadora con un out, y otro batazo por el piso de Carlos Ruiz al short, impulsó a Victorino. De esa forma Filadelfia amplió su ventaja 3x0.

La multitud lamentaba los dos batazos para doble play de Upton, matando impulsos, sobre todo el segundo, con bases llenas, un out, y Hamels rascando su cabeza. Se necesitaba lo más pronto posible una señal de vida, y fue proporcionada por el jonrón de Carl Crawford en duelo de zurdo contra zurdo, cerrando el cuarto episodio, recortando la diferencia 3x1, con mucho recorrido pendiente.

La emotividad pareció saltar al tapete cuando Iwamura, con doble, impulsó a Bartlett en el cierre del quinto, apretando la pizarra 3x2, pero los Rays se apagaron por completo.

Una oportunidad imprevista, error de Howard sobre batazo de Carlos Peña sin out en el cierre del sexto, fue malograda por un intento de robo con Evan Longoria en el plato frente a Hamels. Después de eso, nadie pudo volver a ver a los Rays. Se esfumaron como en un acto de magia de Lance Burton, o de Brad Lidge.