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Unos 22 años atrás, Nicaragua vivía la pasión por el béisbol... Con un Bóer fortalecido por la fusión con los Industriales de la COIP, se incrementaron aquellos duelos espectaculares con el León de Julio Medina, Panal y Arnoldo, los impactantes Dantos, con sus chavalos batalladores, el Chinandega de Pablo y Próspero, el Rivas de Gustavo Quinado, y el vibrante equipo costeño que Davis Hodgson llevó a la cumbre.

¡Qué tiempos aquellos! Largas filas de aficionados abarrotaban las taquillas de los estadios para las dobles jornadas dominicales... Cargaban sus banderas, silbatos, maracas y panderetas para alentar a sus equipos, enfrentándose a los “equipos de sonido” o a los “chicheros”... Era alegría rotunda. Era día de béisbol, eran tiempos de los “Pomares”.

Ya se están haciendo los preparativos para revivir estos torneos, que fueron la identidad de nuestros campeonatos en los años 80... Ese ambiente, esa fiesta, esas rivalidades, se quiere recuperar. Aquellos estadios llenos, ahora sólo se han visto en las series finales tanto de la Profesional como de la Primera División, pero no cada fin de semana, como ocurría entonces.

La última vez que se jugó un “Pomares” fue en 1995, después que se descontinuaron desde 1991 al 93... Casualmente, fue la primera vez que el Bóer se coronó desde los famosos Búfalos, y el inicio de una dinastía.

Nos entusiasmamos porque asoma otro “Pomares”, porque habrá béisbol durante unos seis meses, con la participación de al menos diez ó 12 equipos, no los pocos que estaban quedando... Volverán los tiempos de la Costa, Chinandega, San Fernando --que tiene cuatro años de estar fuera de la Primera División--, Granada, Boaco, León, Bóer, quizá los Dantos, Matagalpa, Estelí, Carazo, los Toros de Chontales y Rivas.

Volverán los equipos, pero, ¿volverán los aficionados a los estadios?
Actualmente, el aficionado es exigente, y le gusta la buena pelota. Le gusta ver a las figuras destacadas, y no se ven muchos en el ambiente. La generación de los 90 es la que ocupa el lugar de aquellas estrellas, como Nemesio, Roa, Padilla, Ocampo, Freddy, Sandy, Epifanio, Próspero, Barney, Félix Moya, Carel Lampson, Erly Britton, Carlos Hebert, Bojorge, Asdrudes, y otros tantos que se hicieron en los “Pomares”.

Además, en este mundo globalizado, ahora hay muchas formas de distracción, que le han ganado espacio al deporte en sí. Los mejores aficionados son los chicos de 11 a 15 años de edad, y se merecen la oportunidad de disfrutar el juego, de vitorear a sus peloteros favoritos.

Por eso es importante la regionalización, para confeccionar clubes atractivos y garantizar su permanencia en los torneos, y algo importante, manejar adecuadamente la liga.

Esperemos que haya contagio de emoción.