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Después de provocar una tormenta de incalculables proporciones en las Grandes Ligas, José Canseco admitió que la publicación de su libro “Juiced’’ es el mayor error de su vida, y se sintió avergonzado por todos aquellos que nombra en las más de 400 páginas del volumen.

Esta revelación formó parte de un documental de una hora titulado “José Canseco: La última oportunidad’’, que fue transmitido el lunes por la cadena A&E y recoge las tribulaciones del ex pelotero cubano en estos años.

“Nunca debí escribir (el libro), es el mayor error que he cometido’’, reconoció Canseco. “Mientras más pienso en eso, más me arrepiento de haber mencionado a esos jugadores en el libro’’.

“Nombré a esos jugadores como evidencia para demostrar que decía la verdad’’, afirmó el ex jardinero de 44 años que brilló con varios equipos de las Mayores, especialmente los Atléticos de Oakland. “Nunca imaginé que esto fuera a perjudicar y herir a tanta gente’’.

En “Juiced’’, Canseco narró cómo inyectó con esteroides a verdaderas megaestrellas del juego como su compatriota Rafael Palmeiro, a los puertorriqueños Juan González e Iván Rodríguez, pero sobre todo, a su compañero de equipo, Mark McGwire.

Más allá de las individualidades, pone de manifiesto el uso y abuso de sustancias para mejorar el rendimiento físico y que ahora, afirma, le hacen temer por su propia salud.

“Hablar de este tema es complejo y muchos prefieren no hacerlo’’, manifestó un ex pelotero que jugó en la Costa Oeste y conoció al cubano. “José era un ejemplo para nosotros en aquellos tiempos, un héroe. Ahora, se le desprecia. ¿Que se consumía esteroides? Es cierto, pero uno nunca espera que sea alguien de dentro quien lo exponga todo. Por otra parte, la personalidad de José abre la puerta a muchas dudas sobre lo que dice y los nombres que ofrece. Yo no creería cien por ciento en él’’.

Canseco participó en su último partido en la temporada de 2001, trató de regresar un año después con los Expos de Montreal, pero no pudo integrar el roster al inicio de la temporada 2002, y se retiró.

Antes de que se autoincriminara con el uso de esteroides, sus números eran más que suficientes para valorar su entrada al Templo de la Fama al sumar 462 jonrones, 1,407 impulsadas y 200 bases robadas.

A comienzos de este mes, Canseco fue detenido en un punto fronterizo con México, luego de que agentes encontraran en su vehículo gonadotropina, una sustancia que es ilegal si se obtiene sin prescripción médica y que se utiliza para aumentar la producción de testosterona.

Canseco indicó que su arrepentimiento le llevaría hasta pedirle perdón a todos aquellos que una vez fueron sus amigos y ahora sufren los embates de la opinión pública por su culpa.

“No sé si esas personas que hoy viven casi como en un exilio interior podrán perdonarle’’, agregó el ex jugador que conoció a Canseco en sus años de gloria. “Algunos cometieron errores, otros no lo creo. No sé si José le hizo un bien al béisbol, sólo el tiempo dirá. Pero sí destruyó a muchos. Para ellos nada será como antes. Esta disculpa llega demasiado tarde’’.