•   Marrakech, Marruecos  |
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  • EFE

El Raja jugará la Final del Mundial de Clubes contra el Bayern Munich, tras imponerse por 3-1, a un deslucido Atlético Mineiro, que no expuso más que un fogonazo genial de Ronaldinho.

No habrá el esperado reencuentro de Ronaldinho con Pep Guardiola, porque el rival del Bayern el sábado, con el título mundial en juego, será el Raja, que aunque vio franqueado el pase a la Final gracias a un dudoso penalti señalado por el árbitro español Carlos Velasco Carballo, fue casi siempre mejor.

Y es que el campeón de la Libertadores fue incapaz de imponer la diferencia de calidad que, se supone, le separa de su rival magrebí y si sobrevivió hasta el tramo final, fue un perfecto lanzamiento de falta de su estrella.

“Dinho” había apurado la recuperación de la rotura de aductor que sufrió a finales de septiembre para llegar al Mundial de Clubes. El exjugador del Barcelona precisaba un buen escaparate para demostrar al mundo y, sobre todo, al seleccionador Luiz Felipe Scolari que aún es útil. Está lejos, lejísimos de sus mejores días. Juega al paso y quiere el balón al pie, pero todavía mantiene la esencia de aquel jugador deslumbrante.

Un gol de penal de Mohsine Moutaouali en el minuto 84 y otro en el descuento de Vivien Mabide (90+4) pusieron en la Final al cuadro marroquí, que se había adelantado en el 51, por medio de Mouhsine Iajour, aunque Ronaldinho, con un tiro libre en el 63, había empatado y dado esperanzas al Atlético Mineiro.

El conjunto brasileño, que buscaba convertirse en el quinto equipo brasileño y sudamericano en ganar el título, se tendrá que conformar con disputar el sábado el partido por la tercera plaza con el Guangzhou Evergrande chino, que cayó el martes en semifinales con el Bayern Munich por 3-0.

Mientras tanto, el Monterrey, de México goleó 5-1 al Al Ahly egipcio y se instaló en la quinta plaza del Mundial de Clubes 2013. El argentino César “Chelito” Delgado, anotó dos goles.