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Terminar en la cima de la montaña equivale a escapar a esa intensa presión que supone la serie de cinco juegos correspondiente a las semifinales, y la noche del jueves, con los indios acariciando la posibilidad de tomar dos juegos de ventaja sobre los sureños, imponiéndose 8-5 después de 7 entradas, perdieron 10 por 8, víctimas de un operativo de cuatro carreras en el noveno, al volver a flaquear el relevista Logan Durán, ahora con 2-3 y 3.32 en efectividad.

La victoria equilibró el balance de ambos equipos, obligándolos a compartir el liderato con solo tres juegos pendientes, y la confianza de Durán, tan abollada como el carro de Niki Lauda cuando se vio involucrado en aquel brutal accidente.

El 28 de diciembre, Durán, considerado un tirador de corazón valiente, control y recursos, hecho a la medida para salir de dificultades, fue el perdedor, cuando el Oriental con una ofensiva de cuatro carreras en su contra, incluyendo el jonrón matador de Dotel, arrebató un juego que perdía 6-5, triunfando 9-6, impidiendo que el Bóer consiguiera un juego de ventaja.

Al día siguiente, Logan fue el salvador de una victoria india por 5-2 sobre el Rivas, pero en un inning, permitió un hit y cedió dos boletos, fabricando una enorme dificultad. Logró Durán un éxito numérico en medio de una incertidumbre preocupante. Su pitcheo de dominio, factor de seguridad, permanecía extrañamente oculto.

Y el jueves, fue sacudido por siete imparables que produjeron cinco carreras limpias en dos entradas y dos tercios frente al Rivas, haciendo esfumarse la posibilidad de un triunfo, que hubiera facilitado dos juegos de ventaja, en lugar de ese incómodo abrazo en el liderato.

Por supuesto, no todo es culpa de Durán en estos últimos juegos. El Bóer ha flaqueado como equipo enloqueciendo a Julio Sánchez y sacando de su recuperación a Juan Castro, manteniendo abierta una gigantesca intriga con poco camino qué recorrer.

Con la clasificación para semifinales en el bolsillo, los dos equipos intentan con desesperación atrapar el boleto directo para la Serie Final, al mismo tiempo que Tigres y Oriental batallan en el fondo por sobrevivir y emerger de entre las brasas.