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Se que ustedes se están preguntando: ¿son estos los inspirados y milagrosos Rays? Sí, son ellos, pero lamentablemente desconectados. Eso explica por qué los Filis los han estado golpeando, fracturando sus costillas, doblando sus rodillas y quitándoles el aliento, hasta colocarlos al borde de la fosa, atados de pies y manos.

Anoche, el poder y el pitcheo de Filadelfia construyeron una victoria por 10-2, que rompió los corazones de los seguidores de Tampa y le quitó casi todo lo intrigante a esta Serie Mundial.

Con su temporada de fantasía y el espectacular avance hacia la Serie Mundial engavetados, estos desconocidos Rays pueden morir hoy si Cole Hamels, el mejor pitcher visto en esta postemporada con balance de 4-0 y 1.55 en carreras limpias, funciona como verdugo accionando la cuchilla de la guillotina desde la colina de los Filis.

La inseguridad defensiva de los Rays abrió puertas a las dos primeras carreras de Filadelfia, antes que el jonrón de tres carreras de Ryan Howard y el sorprendente disparado por el pitcher Joe Blanton proporcionaran una cómoda ventaja por 6-1, recortada por el vuelacerca solitario del emergente Erick Hinske. Más adelante, en el cierre del octavo, jonrones de Jayson Werth y el segundo de Howard sellaron el 10-2 en la pizarra.

El primer inning estableció las pautas. El abridor de los Rays, Andy Sonnanstine, con hombres en las esquinas y un out, cambió la posibilidad de un doble play por segunda luego de fildear un roletazo frontal de Howard, por atrapar a Jimmy Rollins entre home y tercera. Entre Sonnanstine y Longoria no supieron acorralar a Rollins, quien se les escapó regresando a tercera, y las bases se llenaron. Boleto a Burrell produjo la primera carrera.

Un error de Iwamura sobre batazo de Chase Utley en el tercero fabricó otra posibilidad aprovechada por los Filis. Hit de Howard y otro de Pedro Feliz después de dos outs aumentaron la diferencia 2-0 a favor de Filadelfia.

Jonrón de Carl Crawford en el techo del cuarto acercó a Tampa 2-1, pero no llegó a convertirse en una seria advertencia porque en el cierre, otro error de Iwamura sobre batazo de Rollins y base a Jayson Werth prepararon el escenario para el jonrón extraviado de Ryan Howard hacia las tribunas izquierdas, estirando la ventaja 5-1.

El jonrón de Hinske pretendía ser una señal que los Rays permanecían en pie de lucha, pero el de Blanton, el primero de su carrera, contra Edwin Jackson, hizo regresar a los Rays a la zona de alerta roja, con sus pies dentro del hielo.

Dos grandes jugadas defensivas de Hinske e Iwamura evitaron más daño a los Rays, pero Jayson Werth y Ryan Howard jonronearon el octavo con uno a bordo contra Dan Wheeler, culminando el abrumamiento, en tanto el bullpen de Filadelfia, experto en estrangulamientos, volvió a funcionar con J.C. Romero cerrando.