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¡Ah, la melancolía! Hermano, tú que tienes la luz danos un poco de la nuestra. Aquí frente al Salón de la Fama somos como ciegos, yendo sin rumbo y andando a tientas bajo tempestades y tormentas. ¡Qué sabroso es parafrasear a Rubén! Para nosotros, no para “Monstruos” del beisbol como Barry Bonds, Roger Clemens y Mark McGwire, fuera de Cooperstown, condenados por el uso de esteroides para mejorar “todavía más” su rendimiento.

Ese pecado imperdonable, arma de los puristas, redujo el año pasado a menos del 40% de los votos, a un ganador de siete títulos Más Valioso y dueño de la más grande cifra jonronera de la historia, como es Bonds, y un ganador de siete Cy Young, símbolo de la excelencia en el pitcheo, ganador de 354 con más de 3,500 ponches, como es Clemens. Agreguen la permanencia debilitada en el círculo de las expectativas del artillero Mark McGwire, que golpeó al planeta y lo aceleró con sus batazos monumentales.

Hace dos años, Rafael Palmeiro, pese a sus impresionantes cifras como bateador, disparando 569 jonrones entre sus 3020 hits, codeándose con “Monstruos” de verdad, es decir, sin esteroides, como lo fueron Willie Mays, Hank Aaron y Eddie Murray, los tres con butacas en el Salón, no recibió apoyo, y su pretensión fue abofeateada, igual que ocurrió con Juan González.

No, ninguno de ellos podrá entrar, en tanto el cerebral Greg Maddux, un ganador de cuatro Cy Young, podría ser el primer seleccionado por unanimidad según las señales enviadas por las tarjetas de los expertos, mostradas previamente sobre el tapete. Maddux, quien no pudo lanzar un “no hitter”, pero superó la barrera de los 300 triunfos y fue calificado como un científico del pitcheo, será una escogencia de primer intento al igual que su compañero de staff, el zurdo Tom Glavine, también ganador de 300, y Frank Thomas, el gigantesco desforrador de pelotas, con el posible agregado de Craig Biggio.

Entre casos sorprendentes de rechazo en su primer intento, están los de Joe DiMaggio y Juan Marichal, y entre los dolorosos, se encuentra el pitcher derecho Jack Morris, quien está en la boleta por décimo quinta ocasión, que es la última permisible, después de atrapar el 67% en 2013, quedándose corto del 75% necesario.

En 2011, el intermedista boricua Roberto Alomar se convirtió en el sexto pelotero latino en ingresar a Cooperstown vía directa, igual que Roberto Clemente, Juan Marichal, Luis Aparicio, Rod Carew y Tony Pérez, este último en 2000, agregando a Orlando Cepeda, quien logró su reconocimiento por la vía del Comité de Veteranos.

Hoy, al abrir de nuevo sus puertas Cooperstown, los superfamosos Bonds y Clemens, par de “Monstruos”, pese a conservar sus cifras grandiosas, se sienten como ciegos, andando a tientas bajo una tempestad de cuestionamientos.