Edgard Tijerino
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El título del CON está nuevamente en disputa. ¿Quién contra Julio Rocha?
Me percaté, desde que comencé en este trabajo hace casi 39 años, que la dirigencia deportiva ofrece las mejores posibilidades de perennizarse.

En Puerto Rico trabajé con Oswaldo Gil, quien fue Presidente de la Federación de Béisbol por más de 30 años. ¿Qué vamos a hacer sin Oswaldo?, tituló un columnista, olvidándose que pase lo que pase, “el mundo sigue andando”.

Crecí viendo a Havelange saltar de la Confederación Brasileña de Fútbol a la FIFA, y creí que duraría por siempre; igual impresión me provocó Juan Antonio Samaranch en el COI. Hay gente por aquí que cree que Carlos García ha sido Presidente de Feniba desde la época en que políticos criollos trajeron a William Walker, y no es así.

El cubano Manuel González Guerra parecía indestructible en la dirigencia deportiva de la isla; y díganme, ¿cuánto tiempo tienen de ver al mejicano Mario Vásquez Raña manejando resortes en diferentes organismos? Él no está pensando en el retiro.

El próximo primero de noviembre Julio Rocha pretende seguir con las riendas del Comité Olímpico Nacional. La interrogante natural es: ¿se caerá del caballo o continuará cabalgando? Una vez más, todo va a depender de los federados; son ellos los que tienen la última palabra.

Anastasio Somoza Debayle fue el primer presidente del Comité Olímpico Nacional. Carlos García buscando cómo llevar la Selección Nacional a los Panamericanos de Chicago en 1959, estuvo en el grupo de gestores de la iniciativa para darle forma al CON, porque eso era requisito clave.

Obviamente, Somoza no le puso mente a esa presidencia, como tampoco lo hizo el coronel Adonis Porras, quien desde antes de 1968, hasta el triunfo de la revolución, estuvo instalado en esa posición. Después vinieron los períodos de Moisés Hassán con Humberto Ortega como vice, Emmett Lang y Julio Rocha, quien está desde 1997.

Es posible que Somoza nunca haya llegado a una reunión de aquel CON, en tanto Adonis Porras pasó inadvertido mientras el deporte nacional, cargado por las Federaciones, se empujaba hacia adelante en el cierre de los 60 y en la década de los 70.

Y es que igual que el COI con las Federaciones Internacionales, los CON funcionan esencialmente como supervisores de la actividad de las Federaciones Nacionales. La fijación de sus deberes y derechos les permite limitarse y descansar en los organismos que tienen directamente la responsabilidad de activar y desarrollar los diferentes deportes.

¿Cómo anda la relación de Julio Rocha con la gente de las Federaciones que integran la Asamblea de electores? ¿Cuál es el nivel de confianza sobre su presencia al frente del CON? ¿Qué tipo de valoración se ha hecho alrededor de su permanencia? ¿Quiénes podrían retarlo?
Unos días más y sabremos si Rocha se cae del caballo mientras busca otro período como presidente del CON.