•   Melbourne, Australia  |
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  • EFE

El suizo Stanislas Wawrinka saboreó una dulce venganza al derrotar al serbio Novak Djokovic por 2-6, 6-4, 6-2, 3-6 y 9-7 en cuatro horas, y alcanzar por primera vez las semifinales del Abierto de Australia.

En el último partido de la jornada, con un desenlace fulgurante al fallar Djokovic una fácil volea de derecha y ante el mítico Rod Laver, que acudió a presenciar los dos encuentros que cerraron el día, Wawrinka consiguió imponerse al número dos del mundo y romper su racha de 28 partidos consecutivos ganados desde que "Nole" perdió la última final del Abierto de EU.

Además vengó la derrota que el serbio le infligió el pasado año en los octavos de final aquí mismo, en un duelo también épico que pasó a los anales del torneo como el cuarto más largo de su historia.

Djokovic llevaba 25 partidos ganados en el Abierto de Australia, con los que había logrado tres de sus cuatro títulos aquí. Aspiraba a ganar cuatro veces seguidas este torneo y empatar así con Roy Emerson (ganó seis en total), pero el suizo mantuvo los nervios y aprovechó la primera y única oportunidad que tuvo para lograr una victoria que rompe su racha de 14 derrotas consecutivas ante el de Belgrado.

Djokovic tenía comida la moral al suizo al que había derrotado dos veces en cinco sets en torneos 'majors'. Sucedió en los octavos de Melbourne y en las semifinales del Abierto de EE.UU. ambos en 2013. En este último también el suizo iba ganando por dos sets a uno como hoy.

La derrota de Djokovic sitúa al español Rafael Nadal en condición de aumentar más aún su ventaja sobre el número dos del mundo, con cerca de 3.000 puntos. Nadal se enfrentará mañana contra el búlgaro Grigor Dimitrov por un puesto para las semifinales.

El de hoy fue el mejor duelo de lo que se lleva disputado de torneo, con ambos jugadores disparando misiles desde el fondo, enzarzados en una lucha sin cuartel por pegar más duro y con el público totalmente entregado a la contienda.

El desgaste de ambos fue espectacular, hasta tal punto que Wawrinka apenas acertó con sus palabras al final del encuentro. "Estoy muy, muy, pero muy feliz por mi victoria, pero también muy cansado", acertó a decir. Pero el más perjudicado fue Djokovic, que al hincar la rodilla ante el suizo y encajar la primera derrota del año tendrá que luchar más ahora si quiere desbancar a Nadal del puesto de número uno.