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El Comisionado Bud Selig tiene un poster de Carlos Peña en su despacho, detrás de su butaca ejecutiva. Con ese hit impulsador de B. J. Upton en el inicio del sexto, Peña, el artillero dominicano, equilibró el marcador 2-2 antes de la suspensión, evitando que Selig se metiera desnudo en el pozo de las serpientes.

No es lo mismo suspender un juego ya legal, 2-1, decidiendo que debe continuarse, que 2-2. “Aún así, lo hubiera hecho”, dijo Selig, aparándose en la potestad que tienen los Comisionados de velar por los mejores intereses del juego.

¿Recuerdan a Bowie Kuhn obligando a los Bravos de Atlanta a colocar en el line-up a Hank Aaron en el inicio de la temporada de 1974? No había regla que obligara al manager Eddie Mathwes, alinear a Aaron después de haber empatado la marca de Babe Ruth con su jonrón 714 en Cincinnati, pero Kuhn intervino por la expectación del público, y ordenó que Aaron jugara, no esperara regresar a Atlanta.

El mismo Kuhn fue quien impidió la firma del zurdo Vida Blue por los Rojos de Cincinnati, una vez realizadas correctamente todas las gestiones con los Atléticos de Oakland en 1978. Consideró que fortalecer más a los Rojos afectaría el paralelogramo de fuerzas en la Liga Nacional y Blue fue enviado a los Gigantes de San Francisco.

“No me gustaría asegurar un título de Serie Mundial en un juego recortado a cinco entradas”, dijo Chase Utley, agregando “pero si eso es determinado por las reglas, no hay que discutir”.

¿Por qué se dejó avanzar el juego tanto tiempo si las condiciones no eran las adecuadas? Eso molestó mucho al manager de los Filis Charlie Manuel y a varios jugadores de los Filis. Hay quienes piensan como Brad Lidge, que en vista de la advertencia metereológica, el juego no debería haberse iniciado. “Se sabía que no caminaría largo. Esto apesta, pero no teníamos elección”, apuntó el relevista.

“No es la forma de acabar una Serie Mundial”, respondió Selig preguntado sobre qué decisión hubiera tomado si el marcador no se hubiera empatado. “No permitiría que una Serie Mundial acabara de esa manera”, agregó con firmeza, apoyándose en la potestad que más le gustaba al Comisionado de poco tiempo, Bartlett Giamatti.

Selig ha sobrevivido al “acribillamiento”, por el empate que se consiguió con el batazo de Carlos Peña, después que Jimmy Rollins perdió un roletazo de B. J. Upton, y éste robó segunda casi nadando debajo del agua.

Discusiones aparte y con Selig en el banquillo de los cuestionamientos, se espera que el quinto juego de la Serie Mundial se reanude hoy en Filadelfia, si es que la lluvia se detiene mientras la nieve anuncia su próximo aterrizaje.

En 1989, cuando la Serie Mundial Atléticos-Gigantes fue reanudada 12 días después, consecuencia del terremoto que averió fuertemente Clandlestick Park, todo siguió igual y los de Oakland que estaban adelante 2-0 completaron la barrida.