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En los innings finales del juego que Villa Clara le ganó 2-1 a los Indios de Mayagüez, una cascada de pensamientos atormentaba la cabeza del mánager cubano Ramón Moré.

Su pitcher abridor, Vicyohandri Odelín, mantenía en un puño a los bateadores boricuas, pero ya superaba el centenar de lanzamientos y el cansancio podía aparecer de un momento a otro.

¿Qué hacer? ¿Dejarlo en la loma y correr el riesgo de que finalmente descifren sus envíos? ¿O darle paso a un relevista? ¿Qué tal si el nuevo pitcher no responde? Todo este dilema en que se debatía Moré tenía como telón de fondo la fina línea entre seguir con vida o quedar eliminados definitivamente con un bochornoso 0-4.

Nada que perder

“No era fácil la decisión. Pero anoche (lunes) estábamos sentados en el hotel y Odelín vino y me dijo: ‘Mañana yo soy el hombre’. En el séptimo inning conversé con él y le pregunté: ‘¿Terminaste?’, y me dijo: ‘No, los gallos mueren ahí’. Luego puse a calentar a un pitcher en el bullpen y me dijo: ‘Eso es por gusto, yo voy hasta afuera’. Así que ya ven lo que pasó”, señaló Moré.

“El que no se arriesga no gana. ¿Qué podía pasar? ¿Que perdiéramos? Ya habíamos perdido tres, así que uno más no importaba”, añadió el mánager de los naranjas.

Odelín se convirtió en el héroe de la primera victoria de un equipo cubano en 54 años en Series del Caribe.

Control y corazón

“Dependí del control, tirar strikes y lanzar en la zona baja. Me sentía muy bien y en ningún momento pensé en salir. Se lo dije al profesor Moré, que yo seguía hasta afuera”, señaló el héroe de la jornada, quien solo permitió dos hits, jonrón de Eddie Rosario y doblete de Ramón Castro, ambos en el primer episodio.

A partir de ahí solo se complicó en el sexto, cuando llenó las bases con tres pasaportes, pero metió el brazo para dominar a Kenny Vargas en rola a

primera base.

Los innings dos, tres, cuatro, cinco, siete, ocho y nueve los retiró de 1-2-3, para totalizar 132 envíos, con cinco ponches propinados.

“No me cuidé de ningún bateador en especial, pues no teníamos información de ellos y como me sentía dominante, a todos los trabajé igual”, expresó el derecho cubano, quien juega en la isla con el equipo Camagüey y vino en calidad de refuerzo.

 

Entre grandes

Odelín se convirtió en el primer serpentinero en tirar un juego completo en una Serie del Caribe desde que lo hizo Nelson Figueroa en el 2010, precisamente en el torneo celebrado aquí mismo en Isla Margarita.