•   España  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El partido de semifinal de Copa del Rey no pudo ser peor para el Atlético. Desarmados en defensa, desprovistos de ideas, mientras Luca Modric hacía de las suyas todo el juego junto a Angel Di María y orquestaban el ataque del Real Madrid, que apostó a la intensidad como principal recurso para desfigurar a los pupilos de Diego Simeone.

El resultado fue una goleada 3-0, y merecida por cierto, ante un rival pasivo, sin una pizca de reacción y que solo tuvo una ocasión para anotar a la puerta de Iker Casillas, pero no fue el portero quien mantuvo pulcra su cancha esta vez, sino el mismo Modric que se convirtió en la pesadilla de los colchoneros, todavía más cuando sacó de la línea de gol un cabezazo que iba a las redes y que pudo poner el juego 1-2 en ese instante.

Eso es lo mejor que podemos decir de los pupilos de Simeone, que sin exagerar no hilvanaban más de dos pases con el balón. Fue un partido pobre en ideas El resto, al extremo, un dominio exagerado, y demasiado a pedir de boca para el Real Madrid.

Sin embargo hubo muchas fricciones, golpes y un poco de todo entre jugadores, pero nada fue considerado por el árbitro para expulsión a pesar de que se vio mucho contacto entre Pepe y Arbeloa con Diego Costa, también entre Sergio Ramos y JuanFran.

Primer gol

El Real Madrid tenía la posesión aunque no la profundidad para pensar en el gol. Pero Di María y Modric abrían cada vez más la zigzagueante defensa rojiblanca junto a Cristiano y Jesé, hasta que llegó el primer tanto, aunque por un autogol. Fue al minuto 16, Pepe disparó a puerta de Courtois y no se veía de peligro hasta que Insua lo desvió y se registró el 1-0. Frustrante para el Atlético pero merecedor para un Real Madrid que se fue encima sin encontrar respuesta de su rival.

El segundo tanto fue al 58. Fue una jugada extraordinaria de Di María, quien desde la izquierda con esa sagacidad de un volante extremo, se metió, filtró un balón en el área y con la velocidad de un rayo llegó Jesé para definir sin darle chance a Curtuois a reaccionar mientras el balón le pasaba por debajo.

Extraordinario

El 2-0 terminó de frustrar más al portero colchonero, que se veía con ganas como de convertirse en avestruz y meter la cara donde nadie más lo viera. Pero le faltaba una frustración más, llegó el tercer tanto con Di María disparando al 74 y en el camino lo desvió Miranda. Atlético le queda el partido de vuelta pero se ve muy difícil. Ahora el Real Madrid ya sueña con la final ante Barcelona que venció ayer 2-0 a Real Sociedad.