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  • AFP

Una nueva era se inicia este martes en la selección argentina, bajo la batuta de Diego Maradona, al frente de un cuerpo técnico llamado 'La generación del 86', por haber conquistado la Copa Mundial ese año en México y cuyo desafío es terminar con una prolongada sequía de títulos internacionales.

Maradona enfrenta el reto de levantar a una alicaída selección nacional y a la vez acallar con su desempeño las críticas que le reprochan tanto su poca experiencia en la dirección técnica como su carácter irascible.

Deberá mostrar que se equivocan quienes temen que su declarado "amor incondicional por la celeste y blanca" no baste para guiar al conjunto en su pelea por conseguir el ansiado título en el Mundial de Sudáfrica-2010.

Su regreso a la selección, ahora como DT, es además una revancha 14 años después de ese fatídico control antidopaje que le dio positivo por efedrina en el Mundial de Estados Unidos-1994 y empujó su vida hacia un abismo de adicciones y descontrol del que emergió varias veces como ave Fénix.

"Sabía que esto no iba a ser fácil, que iba a tener algunos traspiés. Pero no me voy a caer. Ningún problemita me va a voltear. Estoy entero y fuerte. Aunque es más fácil armar la lista de jugadores que la del cuerpo técnico", admitió el lunes el nuevo DT al dar cuenta de retoques de última hora en su grupo de colaboradores.

Con su designación, se da cabida en el cuerpo técnico a una generación postergada, la del 1986, que llegó a la cúspide en el Mundial de México-1986 pero nunca había sido tenida en cuenta para conducir la selección.

"La idea es que vuelvan los muchachos de 1986", destacó Maradona sobre el espíritu que pretende imprimirle a un equipo al que dijo querer devolverle la mística.

Carlos Bilardo, DT de aquel conjunto campeón en tierra azteca, será el secretario general de la selección y algunos le atribuyen el verdadero poder detrás de Maradona.

"Los campeones de 1986 fueron un grupo de jugadores muy sacrificados que saben de la lucha, el esfuerzo, el sufrimiento y de cómo alcanzar la gloria", dijo Bilardo tiempo atrás, al lamentar que "nunca fueron reconocidos por la AFA a la hora de elegir seleccionador".

Se sumarían así al proyecto ex jugadores que construyeron aquella gloriosa página de los albicelestes y que luego se convirtieron en técnicos, como José Luis Brown, Sergio Batista, Julio Olarticoechea, Pedro Troglio, el ex arquero Sergio Goycochea y el preparador físico Fernando Signorini.

Desde su retiro como jugador, Maradona hizo dos breves incursiones como director técnico en los años 90, primero al frente de Mandiyú de Corrientes y luego de Racing Club, con un magro resultado de tres victorias, 12 empates y ocho derrotas en los 23 partidos en los que dirigió.

El desembarco en la selección fue un sueño largamente acariciado por 'el Diez' que siempre se anotó como candidato y encontró su oportunidad tras la renuncia de Alfio Basile el 16 de octubre, desgastado por una seguidilla de derrotas en las eliminatorias al Mundial Sudáfrica-2010.

Brillante y polémico, transgresor y temperamental, Maradona se reencuentra con la camiseta celeste y blanca que lució por primera vez cuando apenas tenía 16 años y comenzaba un ciclo que lo convirtió en ídolo indiscutido del fútbol argentino.

Su prueba de fuego será en 15 días cuando Argentina enfrente a Escocia, en Glasgow, en un amistoso que dará en los hechos el puntapié inicial a la nueva 'era Maradona' de la selección albiceleste.