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El púgil nicaragüense Román “Chocolatito” González emprenderá esta mañana su viaje a Tokio, Japón, donde el próximo 6 de abril enfrentará al filipino Juan Purísima, en una pelea de “calentamiento” y de promoción.

Esta pelea de González contra Purísima tiene esa combinación de “ingredientes”, en vista de que el nicaragüense debe sostener, en los próximos meses, su largamente promocionado duelo ante el japonés Akira Yaegashi, campeón mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

Yaegashi también peleará en esta cartelera del 6 de abril en el Gimnasio General Ota-City de Tokio y expondrá el cinturón mosca ante el mexicano Odilon Zaleta, un peleador que no complicará al púgil japonés.

Así que ver en acción a Yaegashi contra Zaleta, y González contra Purísima, en la misma noche, es una combinación perfecta que tiene preparada el promotor japonés Akihiko Honda, para darle forma a ese combate que debe realizarse tres o cuatro meses después, con ribetes de mayúsculo interés.

Aunque el “Chocolatito” es nicaragüense, pelea bajo la promoción de Teiken Promotions, de Honda. Y en Japón, es respetado por su gran talento y condición de dos veces campeón mundial en las divisiones mínima y minimosca.

Ciertamente, el promotor Honda no dejó pasar esta oportunidad de presentar en la misma velada a su protegido “Chocolatito” y a su compatriota Yaegashi, para promocionar un duelo futuro que debe generar un gran interés en el ambiente boxístico japonés.

Para nosotros, acá en Nicaragua, ese combate titular del “Chocolatito” causa mucha expectación, porque de vencer a Yaegashi, González empataría con Alexis Argüello (q.e.p.d) como los únicos púgiles nicas con tres títulos mundiales en su palmarés.

Las carreras de Alexis y del “Chocolatito” no tienen comparación, pero una tercera corona, manteniendo su récord invicto, lo colocaría sin duda alguna como el segundo peleador de mejor rendimiento en la historia del boxeo nicaragüense.

Ciertamente, Rosendo Álvarez fue un gran peleador, enfrentó a los mejores de su época y complicó al mexicano Ricardo “Finito” López en par de ocasiones, forzando un empate en su primer duelo y llevándolo al desgaste en el segundo, cuando perdió por decisión dividida en Las Vegas, allá por 1998.

Pero tres títulos mundiales pesan mucho, sin importar la época en que se consigan.