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Román “Chocolatito” González no debe enfrentar problemas mañana en las primeras horas de la madrugada, cuando enfrente a un cómodo rival como Juan Purísima, un filipino que ha sido contratado como “carne de cañón” para el brillante peleador nicaragüense que ha sido campeón de las divisiones mínima y minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo, AMB.

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Esta pelea de González tendrá lugar en el Gimnasio General Ota-City, de Tokio, Japón. Será un nuevo combate de preparación o mantenimiento, mientras se llega a un acuerdo para que el nicaragüense enfrente al japonés Akira Yaegashi, el campeón mosca del Consejo Mundial de Boxeo, CMB.

Aunque Román no pelea como estelar, es una de las grandes figuras de esta cartelera, que tendrá precisamente a Yaegashi exponiendo su cinturón mosca ante el mexicano Odilón Zaleta y al también mexicano Adrián “Confesor” Hernández exponiendo su título minimosca del CMB ante el también nipón Naoya Inoue.

Pero ¿qué hace tan favorito al “Chocolatito” en esta pelea con Purísima? ¿Por qué no tiene chance de ganar el filipino y dar la sorpresa?

Simple y sencillamente por la calidad boxística del “Chocolatito”, quien bien preparado acaba con cualquier rival en el momento que se lo propone, como lo demostró en sus últimas dos peleas ante los mexicanos Oscar Blanquet y Juan “Loquito” Kantún.

Instinto “matador”

González, hijo del también boxeador Luis González, tira golpes desde que recuerda. Y con la disciplina y ética de trabajo que adquirió de Alexis Argüello (q.e.p.d.), ha logrado ascender a la cima del boxeo y ser calificado como el mejor peleador del mundo en las divisiones pequeñas.

Sus números así lo confirman. Invicto en 38 combates, con 32 triunfos por la vía del nocaut. Su porcentaje de nocauts es de 84.21, confirmando que el poder de sus puños es respetable.

Así que mañana González no debe tener problemas para imponerse a Purísima (11-4-1, 4 nocauts), un rival a la medida para que brillar por todo lo alto y allanar el camino a una tercera corona del mundo, algo que solo lo ha conseguido Argüello.