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Redacción deportes

 

Neymar parece venir con la bendición, una especie de elegido del fútbol, de la industria. Su sonrisa encarna una de las economías emergentes del mundo, la de Brasil, y también de la publicidad: Asociate a Neymar y te sentirás mejor y venderás más (14 marcas lo patrocinan). Elegido por las fans como si fuera una estrella del rock (Neymarzetes se llaman) y por el Barsa para continuar una hermosa tradición de jogo bonito.

Neymar júnior. O, tal vez, Matheus. Ese era el nombre escogido por sus padres (Neymar y Nadine) cuando un menino nació el 5 de febrero de 1992 en la Santa Casa de Misericordia de Mogi das Cruzes, una ciudad de unos 400,000 habitantes, del estado de São Paulo, cercana al litoral paulista. Así le iban a llamar hasta que su padre, camino del registro, decidió cambiar de idea y le puso Neymar. En aquellos tiempos, Cruyff estaba forjando el dream team para conquistar la primera Copa de Europa del Barsa en el viejo Wembley. El menino tendría entonces solo tres meses.

Casi muere

Poco después, en julio de 1992, un accidente de coche pudo acabar con todo. Tenía solo cuatro meses cuando Neymarzinho acabó debajo del asiento de sus padres, pero sin heridas graves. Su padre sufrió una dislocación; su madre, hematomas por todo el cuerpo, y él, en cambio, nada a pesar del vuelo que tuvo en el coche.

Neymar júnior tuvo un balón en casa desde que era niño, driblando sillas, regateando sofás y disparando a puertas como si fueran porterías. A partir de aquí, Neymar jamás se pudo quedar quieto. Iba de ciudad en ciudad. De Mogi Cruzes a Sao Vicente, a casa del abuelo. Luego, con 7 años, a Praia Grande, al lado del mar, sin abandonar nunca el balón hasta entrar en las pistas del fútbol sala, como Ronaldinho.

Primer salario

Descubierto por Betinho, aunque Neymar se descubrió solo, todo giró más deprisa. Hasta el Madrid, con 13 años, supo de su leyenda y lo invitó a conocer el Bernabéu para probarlo en 2006 cuando el Barsa de Rijkaard tocaba la cima en París. No se lo quedó y volvió a casa, víctima de la nostalgia, y para aquel “garoto magrelo”, delgado, enclenque, que parecía romperse en cada regate imposible que inventaba o caerse de esa bicicleta que imaginaba, el Santos creó una categoría especial, la sub-13, para darle cobijo. Y le pagó a un niño un salario de 9,000 euros.

Luego, todos sabían quién era Neymarzinho. Con 16 años, firmó su contrato profesional, con 17 debutó en Pacaembu con la camiseta del Santos, marcó su primer gol de cabeza, se hizo mohicano y los niños de Brasil, también. Y con 21 años, el elegido llega al Barsa. Abandona, por vez primera, el estado de Sao Paulo, busca casa en la costa, Sitges, Castelldefels, Gavà, para reproducir el ecosistema que tuvo allí (padre, hermana, familia, novia, amigos...).

Un joven ya veterano

En ese vertiginoso camino, Neymar ha dejado 138 goles en 228 partidos con el Santos, ha conocido siete entrenadores en cuatro años (Mancini, Chulapa, Luxemburgo, Dorival Jr., Martelotte, Batista y Ramalho), ha besado tres campeonatos paulistas, dijo “no” al Chelsea, que enloqueció por él (2010), ha logrado una Copa Libertadores, marcado un gol al Flamengo elegido como el mejor del mundo en 2011, miles de regates nunca vistos antes y deja una sensación de terrible orfandad en Brasil.

Santos cambió tras su partida

En el Santos no hay vida sin Neymar. A los pocos días de confirmarse su fichaje, despedían a Ramalho, el técnico que mejor lo entendió. Con él, del 2009 a 2012, el club triplicó sus socios, de 20,000 a 60,000, ganó un 219% más en derechos de televisión y 182% más en patrocinios. También hubo un episodio que le marcó para siempre. En 2010, quiso tirar un penalti contra el Atlético Goianiense pero el técnico santista, Dorival Júnior, no le dejó.

Se enfadó de tal manera que se convirtió en un asunto de debate nacional. “Tuvo un acto de indisciplina, que jamás sufrí”, gritó Dorival, después de que el joven (18 años) se encarara con él. “Nunca vi a alguien tan maleducado. Estamos criando un monstruo en el fútbol brasileño. Él se cree un señor todopoderoso dentro del campo”, chilló indignado Simoes, técnico del Atlético-GO.

Desde entonces, todos calmaron al monstruo. Pidió perdón, y el Proyecto Neymar, ideado por su padre, arrancó en 2010, con más de 20 personas trabajando su imagen y supervisando sus palabras y actos. Desde entonces, Neymar es un monstruo humilde pero irreverente, con el balón, a quien Brasil, la séptima economía del planeta y el mayor país de Latinoamérica en extensión y en población (194 mil millones de habitantes), no pudo retener. ¿Por qué? “Es un honor jugar con Messi, Xavi, Iniesta...”. Neymar, el nuevo fenómeno, es la esperanza de Brasil para el venidero Mundial en su país.

 

225

Goles ha anotado en su carrera Neymar, de ellos 30 con Brasil.

 

9

mil euros fue su primer salario con el Santos de Brasil.

 

"Neymar júnior tuvo un balón en casa desde que era niño, driblando sillas, regateando sofás y disparando a puertas como si fueran porterías.”

 

Perfil

Neymar da Silva Santos Júnior

Posición: Delantero-extremo izquierdo

Dorsal: 10

Nació: Mogi das Cruzes, São Paulo (Brasil)

Fecha de nacimiento: 05-02-1992

Altura: 175 cm.

Valor: 60 millones de euros

 

Sus estadísticas

Equipos    Partidos    Goles
Santos F. C.    281    174
Brasil    47     30
FC Barcelona    46    21
Totales    374    225