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La Copa del Rey es de pequeño significado a la orilla de la Liga y de la Champions, pero tanto para el Real Madrid, que no ganó ningún torneo importante en la incómoda despedida de Mourinho en el curso pasado, como para Barcelona, atravesando por serias dificultades después de ser descartado en la Champions y necesitado de mostrar un poco de brillo, urge ganar hoy y mostrar ese trofeo.

El Barsa desesperado

El Madrid, que no podrá utilizar a Cristiano, su “Aquiles”, intenta conseguir esa triple corona que incluye su décima Champions, y de fallar hoy, quedará expuesto en la Liga ante la solidez del Atlético, y obviamente, peligrando ante el Bayern, pese a las complicaciones que aprietan el cuello del equipo de Guardiola en estos momentos.

El Barsa, necesitado de un Messi con las baterías recargadas, y esperando que la defensa, de inseguridad constante, responda a las exigencias, busca la victoria con desesperación para aferrarse a la Copa del Rey, como único testimonio de lo que queda de su grandeza, mientras confía en imprevistos que lo favorezcan en la recta final de la Liga, separado cuatro puntos del Atlético.

¿Qué es cierto?

“Veo favorito al Barsa”, ha dicho Simeone, el técnico del Atlético, posiblemente indiferente al resultado, pero interesado en que le bajen llantas al Real que puede ganarlo todo, sin que le preocupe el único título que el equipo azulgrana puede conseguir, al estar “uno contra dos” en la Liga, desplazado a un tercer lugar con cinco jornadas pendientes.

“No me confío de la aparente fragilidad del Barsa, este tipo de duelos facilita el crecimiento, y lo dice la historia”, considera el arquero del Madrid Iker Casillas, en tanto, la figura extrañamente difusa de Lionel Messi en las recientes dos derrotas consecutivas del Barsa, cobra una inmensa importancia, reclamándole la utilidad que es capaz de proporcionar.

Así se ven

La confirmación de Sergio Ramos, la jefatura que puede garantizar Xavi Alonso, el reto que tomará Isco, la incidencia de Di María, el impulso de Bale y la presencia en el área de Benzemá impresionan encima de la posesión de balón del Barsa, su excedente de centrocampistas, la dinámica de Neymar por la izquierda y lo que puede aportar Messi si logra un resurgimiento.

Así que, todo listo para la gran batalla hoy en Valencia. El Barsa necesitará ser milagroso para sobrevivir.

 

"Barcelona ha atacado bien y tiene el control del balón, incluso en los últimos partidos. Nosotros debemos tener más ese control y una posesión eficaz. Para eso necesitamos coraje y personalidad".

Carlo Ancelotti,

del Madrid.

 

 

"Si el Barsa juega bien mañana, (hoy) ganará. Vemos la final fuera de nuestro contexto, que no es bueno. No tiene nada que ver con las otras competiciones, pero podemos ganarla y para eso hemos trabajado".

Gerardo Martino,

del Barcelona.

 

Conozcamos el trofeo

ES ÚNICA • El trofeo mide 77 centímetros y pesa 17 kilos; no se queda en propiedad de ningún club desde 1991. Realizada desde siempre por la joyería Alegre, para conseguirla en propiedad se deben ganar tres Copas seguidas o cinco alternas.

Desde que se denomina Copa del Rey (1977) solo la tiene en propiedad el Barcelona, que logró cinco alternas (1978, 1981, 1983, 1988 y 1990). Si el Barsa gana mañana, conseguirá una segunda en propiedad (1997, 1998, 2009 y 2012). Un año después de lograr el trofeo, el campeón devuelve la original a la Federación y recibe una más pequeña, que mide 50 centímetros y a la que denominan anual.

La Copa está hecha de plata de ley, la peana es de madera con una capa de poliéster. Tiene 23 chapitas con el nombre de los campeones de estos años. La base lleva el logo moderno de la Copa del Rey.

En propiedad también se pueden lograr de manera extraordinaria. El Sevilla, campeón de 2010, tiene la de esa temporada por petición de José María del Nido y decisión de la Junta Directiva de la Federación al proclamarse España campeona del mundo (el Madrid logró de manera extraordinaria la última de la República; mientras que el Sevilla cuenta con la primera del Generalísimo; la última fue para el Atlético).

También la Federación tuvo que hacer una Copa del Rey nueva en 2011, pero esta vez fue por siniestro. El Madrid fue campeón ante el Barsa en Mestalla (1-0) y en su paseo nocturno por Madrid, y ya casi en Cibeles, a Ramos se le cayó del autobús. El joyero Federico Alegre entregó una réplica exacta al Madrid esa misma madrugada y la rota reposa en el Museo de la Federación.

 

Decenas de hoteles y cientos de bares cuelgan sus ofertas bien visibles a escasas horas de un evento que dejará en Valencia 2.5 millones de euros en bares y restaurantes.