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Retirado desde 1987, David Green tenía rato de estar sintiendo la respiración agitada de Everth Cabrera en su cuello, y escuchando los impactos que producía al ejecutar su swing y golpear las pelotas. La noche del jueves sin evitar deslizarse debajo de los 300 puntos, Everth se abrazó con Green en 374 imparables, y ayer, como primer bate de los Padres contra el temido Stephen Strasburg en el borde del crepúsculo, le gritó ¡Apártate brother, que debo seguir abriendo surcos! y disparó un hit rasante al jardín izquierdo. Fue su número 375, dejando atrás a David.

Un contraste

Sin ser diagnosticado como un futuro “astro”, lo que ocurrió con Green cuando lo adquirieron los Cardenales de los Cerveceros antes de convertirse en big leaguer, Everth ha estado superando los cálculos más optimistas, y su utilidad ha sido mayor pese a no disponer de todas las herramientas que los expertos exigen, pero sí de mayor empeño para establecerse y crecer, y de una voluntad capaz de mover montañas de dificultades.

Los 714 hits conseguidos por Marvin Benard a lo largo de nueve temporadas, están muy distantes, pero pueden apostar, que de no ser afectado por alteraciones de salud y lesiones, Everth saltará sobre esa cifra en algún momento del 2016. Benard con 163 cohetes, es dueño de la máxima cifra para un pinolero en una campaña, registrando 100 y 102 anotadas en 1999 y el 2000.

Ahora, tras Bernard

Con posibles más de 30 hits en el primer mes de actividad, Cabrera el nandaimeño, puede superar el total de Benard este año, mientras se aleja de Green, aquel pelotero que aceleró nuestra imaginación con valoraciones como las del manager Whitey Herzog y el cronista Rick Hummel. Cada vez que escribo sobre lo que pudo llegar a ser Green si su potencial hubiera estallado, mis dedos se recortan y me duelen, y todo se oscurece.

Sin la estupenda estructura física de David, ni sus sólidos antecedentes en el béisbol casero, consiguiendo rápidamente la titularidad en la Selección Nacional, Everth está en ruta de ser el mejor bateador nica visto en la gran carpa, y después de disparar ocho dobletes, los 36 de Benard en 1999, aparecen en la pantalla de posibilidades como algo factible.

El más rápido

Cabrera se precipitó más velozmente que Green en llegar a los 374 hits, lográndolos en 1,398 turnos, en tanto David necesitó 1,467, con 284 puntos como máximo porcentaje de bateo en una campaña, un pelo más que Everth en su recortado 2013. Sin los turnos requeridos, Benard registró 322 puntos en 286 veces al bate, lo que impide dimensionar ese porcentaje. Hay expectación por ver si Everth, con más de 500 turnos este año, termina próximo o sobre los 300 en un alarde de efectividad.

Una ventaja histórica de Cabrera, es haber sido líder en robos de la Liga Nacional con 44 en el 2012, lo que le proporciona un asterisco luminoso e imborrable.

 

714

hits es la marca de Marvin Benard, el nica con más hits en las Mayores.