•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La expectación es mayúscula, y la pregunta natural frente al duelo de hoy entre Real Madrid y Bayern en Munich por el boleto para la final de la Champions, es: ¿qué puede pasar?, una azarosa exigencia para nuestra imaginación en medio del agitado oleaje de intrigas. El Bayern, todavía aturdido por la derrota 1-0 en el primer duelo, atormentado por ese bajón de voltaje después de la conquista del título en Alemania, aullando por la irreparable pérdida de Thiago Alcántara, tan útil en el centro del campo, y desconcertado por el oscurecimiento inexplicable de Frank Ribery, saltará del trauma de ese revés al reto de ganar o morir, y deberá hacerlo por más de un gol, si el marcador favorable no es el 1-0, que extenderá el suspenso a tiempo extra, y quizás hasta los penales.

Una advertencia

“Venimos a marcar”, ha advertido con esa seriedad de viejo general acostumbrado a estar involucrado en grandes batallas, el timonel del Real Madrid, Carlo Ancelotti, colocando sobre el tapete la importancia del gol como visitante. Claro que dispone del material para lograrlo, sobre todo, si pese a ciertas discusiones teóricas, puede utilizar a Cristiano Ronaldo y Gareth Bale, junto con Benzemá, y un centro del campo capaz de avanzar al primer toque y garantizar una progresión ofensiva provocaescalofríos. DiMaría, Modric, Xabi Alonso, son tan funcionales en esa gestión, confiando en una mejorada defensa, sólida y flexible tanto por las bandas como por el centro.

Esos vigores dispersos

Guardiola, contra las cuerdas pese a ser local hoy, se refugia en la prudencia, y admite que el arma letal del Madrid, está en su velocidad y contundencia, lo que le proporciona un impulso difícil de sujetar. Pep vio flaquear a su retaguardia frente a las contras, y deseará tener a Philip Lahm, su capitán, por la banda derecha, pero es el único que puede hacer en el medio la tarea del ausente Thiago, mientras los vigores dispersos de Schweinsteiger y Kroos, se lanzan como apoyo de Muller, en tanto Robben y Ribery, tratan de ampliar la cancha y fabricar espacios para penetraciones que preocupen a Pepe y Ramos.

El truco es simple

El Madrid, no va a replegarse en plan estrictamente especulativo, sino con el propósito que tan buen resultado le dio en el duelo anterior, en busca de realizar intercepciones, que con el Bayern volcado disfrutando la posesión del balón que tanto aprecia Guardiola, lo dejen expuestos a esos cambios de dirección tan dañinos por cualquiera de los costados con Coentrao o Carvajal, subiendo. Un truco simple. Esa posibilidad, estará flotando desde el minuto uno.

Cualquier empate mata al Bayern, pero pienso que el Madrid volverá a imponerse en un juego de ritmo frenético, con la angustia cobijando al equipo alemán.