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En el último grito del drama, con los “huesos” del suspenso sudando copiosamente, el Real Madrid salió del hoyo y le empató al Valencia 2-2, después que el líder Atlético había caído 2-0 ante el Levante. La combinación de resultados ha resucitado al Barcelona, con un punto perdido más que el Real y tres detrás del Atlético, quedando dos jornadas pendientes y un juego reprogramado al club blanco, que lo realizará el miércoles con Valladolid.

Ese gol de tacón, solo imaginable en una mesa de billar, puede ser el más importante del año en la Liga española, y tenía que ser Cristiano, casi siempre decisivo y en ocasiones milagroso como ayer en el Bernabeau, el ejecutor. Solo así, con algo tan sorprendente como magistral, se vio vulnerable ese fantástico arquero brasileño que es Diego Alves, figura cumbre del Valencia, como lo fue el tico Keylor Navas en la proeza del Levante.

ZANCADILLA

El autogol de Felipe Luis en el minuto 7, consecuencia de una “pechada”, y el remate de Barral recibiendo de Casadesús en el minuto 69, determinaron el ahogamiento del Atlético, que con Costa, García, Turan, Villa y Adrián, intentó tantas veces agujerear a Navas sin conseguirlo. Inesperadamente, el Levante emboscó al Atlético, golpeándolo en el hígado.

El empate del Barsa el sábado 2-2 con el Getafe, y la derrota del Atlético, facilitaban en bandeja una posibilidad dorada para que el Real Madrid borrara la desventaja de tres puntos como sub-líder, derrotando al Valencia. Y de entrada, la caballería blanca fue a fondo con hambre de goleada, pero apareció Alves, el brasileño, mostrándole al planeta que podría ser mejor que Julio César en la cabaña auriverde durante la Copa, no por lo de ayer sino por su trayectoria.

ESTUVO INMENSO

Una atajada tras otra, sobre todo frustrando a Cristiano por arriba y por abajo, Alves se fue convirtiendo en el enemigo agigantado. El gol de cabeza logrado por Ramos en el minuto 59 para equilibrar la pizarra 1-1, respondiendo al de Mathieu, fue a quemarropa. Parejo con un impecable y potente zurdazo rasante, adelantó al Valencia 2-1 a los 65 minutos, y en el alargue de 5 minutos, con la desesperación cabalgando al galope, el centro a media altura de Di María desde la izquierda, es empujado a las redes por el tacón derecho de Cristiano, de espaldas a la cabaña, sellando el 2-2.

Si el Madrid se corona, ese gol que rescató un punto, podría ser el gol más importante del año en la Liga.