•   Mónaco  |
  •  |
  •  |
  • As.com

Cuentan que no se hablan. Apenas se miran. Nico Rosberg ganó en Mónaco por primera vez a Lewis Hamilton esta temporada con el británico en la pista, la otra vez fue en Australia, donde el inglés tuvo que abandonar. Y el campeón del mundo de 2008 estaba disgustado a pesar de sus palabras tras la ceremonia del podio: “Ha sido un buen día para el equipo, un nuevo doblete y eso es lo mejor, lo que hay que tener en cuenta”.

Después, en la sala de prensa, volvieron a verse y a responder. ¿Van a tomarse una pizza juntos para arreglar los problemas y hablar de sus cosas?, les preguntó un periodista italiano. Rosberg, con su sonrisa puesta: “Todo está bien, hemos tenido discusiones a veces, claro, pero lo bueno es que nos conocemos desde hace mucho tiempo, siempre nos sentamos, hablamos las cosas y después seguimos hacia delante, eso hemos hecho también en este fin de semana. Somos amigos y lo arreglamos todo”. La respuesta de Hamilton, distinta: “No tengo realmente una respuesta para usted sobre esto. Somos compañeros, colegas, no amigos”.