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¡Qué no se dijo en contra de LeBron James antes de cargar sobre sus espaldas al Heat de Miami en juego 2 contra los Spurs de San Antonio, y verlo empatar la serie 1-1, con una actuación cumbre de bravura y de eficacia! Incluso, que era un temeroso; más aún, que era un inútil aturdido en los momentos de mayores exigencias, cuando su equipo necesitaba más de él. No le perdonaban a James salir “acalambrado” faltando 7 minutos, y con el Heat arriba por dos puntos en el juego 1.

Poco importó que regresara un instante a marcar dos puntos, solo para volver a mostrarse muscularmente agarrotado y salir del escenario definitivamente. El público rugió molesto, condenándolo a la horca. Un líder está obligado a pelear aun muerto, como el Cid, ¿o es que James no conoce esa historia?

¡Cómo te acuchilla la opinión pública y la de los expertos, cuando se supone eres el más grande, cobras tanto, y no eres capaz de seguir fajándote aún con fiebre tumbadora como Michael Jordan, frente al Jazz de Utah, o reaccionar a una “sesión” de vómito a la orilla de la cancha como lo hizo Pete Sampras en aquella batalla con Correjta! “Yo sé lo que es entregarte todo y ser incomprendido. He aprendido a entender eso”, dijo Chris Bosh.

Escuchando críticas, LeBron se sintió rodeado de pirañas en el baño y atacado por avispas en su habitación. No había forma de dormir mientras no levantara al Heat del piso frente a un temible equipo de San Antonio. Una desventaja de 2-0, podría ser mortal y había que evitarla así tuviera que cortar las cabezas de la Medusa, es decir, recortar a Duncan, cerrar a Ginobilli y sujetar al habitualmente imparable Parker. Exactamente, eso fue lo que hizo al exhibir su grandeza durante la victoria por 88-86, marcando 35 puntos, con un bombardeo oportuno y destructivo, desde adentro y desde afuera.

El domingo, LeBron entró al laberinto, crispó sus músculos recargados de vitalidad, abrió sus manos como si fueran antenas parabólicas, y se lanzó a las brasas. Con sus 35 puntos, 10 rebotes, estupenda gestión defensiva, y mayúscula incidencia, metió en la hoguera a los Spurs, que como siempre resistieron en forma impresionante, hasta que finalmente, fueron sometidos.

Por favor, no incomoden a la fiera. Ya veremos cómo luce hoy en el tercer juego, jugando en casa.

7:00 de la noche es la hora cuando está programado hoy, el tercer partido de la Final entre los Spurs de San Antonio y Heat de Miami.

60 puntos en dos juegos ha anotado LeBron James en esta final de la NBA contra los Spurs de San Antonio.