•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

etm@doble-play.com

¿Cómo se hace para salir de un agujero cuando sientes una bota de acero sobre tu cabeza y el cuello está hecho un acordeón? No hay manera.

Ni siquiera con LeBron James rugiendo en busca de mover una montaña de dificultades, como la que los Spurs de San Antonio han construido en esta final de la NBA, con tres victorias inobjetables, las dos últimas, martirizantes para este Heat de Miami desarmado.

Triunfó San Antonio 107-86, y ahora la serie de ajuste de cuentas después de lo ocurrido el año pasado por el milagroso triple de Ray Allen, se encuentra 3-1, una diferencia con “olor” a sepultura para el equipo de Miami que intentaba conquistar su tercer cetro consecutivo. Un sueño ahora considerado irrealizable, obligado a ganar tres seguidos.

Marcaron el ritmo

Con parciales de 26-17, 29-19 y 26-21, los Spurs tomaron ventaja de 80-57 antes de los últimos 12 minutos. ¿Cómo borrar esos 23 puntos en el último período, si no se consiguió una producción de ese tamaño en ninguno de los tres previos? Se veía difícil, aún con San Antonio acostado en una hamaca. Obviamente, no ocurrió. El Heat marcó 29, pero el equipo de Popovich, agregó 26 puntos.

Los Spurs, rechinando los dientes y cuchillos en mano, se impusieron 26-17 en el primer cuarto. El esfuerzo esperanzador del Heat, solo se extendió por tres minutos estando atrás 5-4 entre muchas imprecisiones de cada lado, pero los Spurs comenzaron a pisar el acelerador y escaparse. Ni LeBron ni Wade ni Bosh podían abrirse paso y eran inutilizados en la pintura. Faltando 1:16 minutos, la ventaja de San Antonio era de 22-13, con un aire de superioridad que hacía ver muy pequeño al equipo de Miami.

No soltaron las riendas

Se pensó que el Heat entraría verdaderamente en calor durante el segundo período, y recortaría distancia, pero los Spurs no soltaron las riendas y lograron un crecimiento que rompió los corazones de la multitud, alejándose 55-36, una ventaja de 19 puntos, que con el accionar visto en la cancha, pesaba una tonelada. Un triple de LeBron sobre el silbato impidió que la diferencia fuera de 22 puntos.

Lo más llamativo del Heat en la segunda mitad, fue ver a LeBron saltar de 9 a 28 al finalizar el tercer cuarto. Pero se necesitaba mucho más que eso.

 

29 puntos y 14 rebotes logró Kewhi Leonard en la victoria conseguida anoche por los Spurs de San Antonio sobre el Heat de Miami.