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  • AFP

La euforia reinó en Alemania ayer luego de que la “Mannschaft” ganara su cuarto título mundial, en Río, ante Argentina, donde la presidenta Cristina Kirchner recibió como héroes a sus jugadores, sobre todo al Balón de Oro Leo Messi.

150714 alemanes

En la anunciada “final de los papas”, ni Francisco ni Benedicto XVI vieron el partido: el primero, apasionado del balompié, no lo hizo por “una cuestión de neutralidad”, según dijo el jefe ceremonial del Vaticano, mientras su predecesor alemán “prefirió irse a dormir”, aunque se alegró por la victoria de los suyos.

La presidenta argentina se unió a miles de argentinos que recibieron a su Selección con muestras de agradecimiento y júbilo, en contraste con las caras largas de los futbolistas que cayeron el domingo 1-0 ante Alemania en la final del Mundial de Fútbol Brasil 2014.

“Ayer sentí un inmenso orgullo por cómo se defendieron los colores de Argentina”, dijo Kirchner al recibir al seleccionado en el predio de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), 30 kilómetros al sur de Buenos Aires, donde bromeó con varios de los jugadores.

RECIBEN A SU EQUIPO

En Buenos Aires, miles de hinchas recibieron la llegada de los subcampeones, después de una noche que terminó con incidentes violentos en el centro de la capital que dejaron un balance de 70 heridos y 120 detenidos, según el Gobierno.

En Berlín, más de 250,000 personas vestidas con los colores nacionales (negro, rojo y oro) delante de la Puerta de Brandenburgo, estallaron de alegría con el gol de Götze, de 22 años.

Aplausos y el tema “We are the champions” del grupo Queen, lanzó la fiesta que calentó el corazón de los hinchas que habían sufrido por el dramático partido y las bajas temperaturas de la noche germana.

Muchos aficionados habían elegido verlo en sus casas, lo que se tradujo en un récord histórico de audiencia de 34.65 millones de telespectadores, siendo el acontecimiento más observado de la historia en Alemania.

La canciller Angela Merkel y el presidente Joachim Gauck habían visitado a los jugadores en el vestuario del Maracaná, para felicitarlos, el domingo.

CUARTA CORONA

Para Alemania es la cuarta corona mundial, pero la primera desde su reunificación en el otoño boreal de 1990.

“Son unos maravillosos embajadores de Alemania, increíblemente simpáticos, eso me llena de emoción”, estimó la ministra de Defensa, Ursula von der Leyen.

El martes, se espera que más de 400,000 personas reciban a sus héroes en el mismo lugar, símbolo de la Alemania reunificada.

Götze, el héroe

Toda Copa del Mundo tiene su héroe particular, y el de esta edición 2014 en Brasil se llama Mario Götze, jugador del Bayern Munich que arrancó de titular, perdió el puesto y renació en la final.

Götze fue lo que los ingleses denominan un “super-sub”, un “supersuplente”. El mediocampista entró en el terreno de juego en el minuto 88 y, en la segunda parte de la prórroga, envió a la gloria a la “Mannschaft” con su gol de tiro cruzado en el minuto 113, después de un control con el pecho.

Los germanos se llevaron la Copa, pero el Balón de Oro al mejor jugador fue para el astro Lionel Messi, autor de cuatro tantos en el torneo, pero quien no pudo evitar la derrota de los suyos en la final.

CRITICÓ DECISIÓN

La leyenda argentina Diego Maradona criticó la elección y consideró que el colombiano James Rodríguez era el verdadero merecedor del galardón.

“A Leo le regalaría el cielo, pero cuando no es justo y los ‘marketineros’ quieren hacerle ganar algo que no ganó, es injusto”, sostuvo Maradona la noche del domingo en el programa ‘De Zurda’, que se emite por el canal venezolano Telesur y retransmite en Argentina la televisión pública, entre varios países de América Latina.

“James Rodríguez fue el mejor jugador del Mundial”, sostuvo Maradona.

CELEBRAN TRIUNFO ALEMÁN

En todo Brasil, los hinchas de la “seleçao” celebraron con petardos y fuegos artificiales la derrota de su gran rival argentino. Pero después de un mes al ritmo del Mundial, el país volvió a la realidad. A nivel deportivo, muchos piden una reforma de las estructuras del fútbol brasileño.

Por lo pronto, la Confederación Brasileña de Fútbol ha decidido no prolongar el contrato del seleccionador Luiz Felipe Scolari, después de la derrota 3-0 contra Holanda el sábado en el partido por el tercer puesto.

A nivel social, el gigante sudamericano de 200 millones de habitantes volverá a sus preocupaciones cotidianas: bajo crecimiento económico, inflación, campaña electoral para la presidencial de octubre, deficiencias en transportes públicos y hospitales, corrupción, inseguridad y burocracia endémica.

La “fiesta del fútbol” ha terminado. La próxima cita, en Rusia 2018.

 

1990 fue el año de la unificación de Alemania. El título del domingo es el primero que consiguen de forma unificada.