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  • EFE

Once años después de haber jugado su último partido con el club donde creció como futbolista, Kaká podría disputar este domingo el primer encuentro oficial de su segunda etapa en el Sao Paulo contra el Goiás, en la duodécima jornada del Brasileirao-2014.

Esta semana, el exvolante del AC Milán y Real Madrid entrenó junto a los titulares, y hasta la página web del club paulistano apunta a la vuelta de uno de sus grandes ídolos para este domingo.

Kaká, quien a principios de mes oficializó su contrato con el Orlando City de la MLS estadounidense para 2015, fue presentado el 6 de julio como refuerzo del Sao Paulo hasta final de este año.

En un momento en el que se está discutiendo una reforma del fútbol brasileño, del que hasta la presidenta del país, Dilma Rousseff, lamentó su fuga de talentos, el caso de Kaká ilustra a la perfección el viaje de ida y vuelta de muchos de los grandes valores locales.

El habilidoso centrocampista llamó la atención de los grandes clubes europeos con 21 años, y acabó fichando en 2003 por el AC Milán. Cuatro años más tarde lograría su Balón de Oro, consagrándose como mejor jugador del mundo.

Ahora, con 32 años y con su carrera en declive a causa de las lesiones y a un paso poco afortunado por el Real Madrid, Kaká vuelve a Brasil a la espera de que todo esté a punto para disfrutar de un suculento contrato en la liga estadounidense.

Su vuelta, sin embargo, ha despertado las ilusiones de los aficionados tricolores que sueñan con ver jugar a su ídolo junto a grandes nombres como Luis Fabiano, Alexandre Pato o Ganso, todos integrantes de la Seleçao en otros torneos, pero que no contaron con la confianza de Felipao para el Mundial-2014.