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Los lanzadores Greg Maddux y Tom Glavine, y el mánager Bobby Cox, que guiaron a los Bravos de Atlanta a 14 títulos divisionales consecutivos, lideraron el grupo de leyendas del béisbol que ingresaron el domingo al Salón de la Fama de ese deporte.

“Puedo decir honestamente que yo no estaría aquí hoy si no fuera por ustedes”, le dijo Cox a los ganadores de premios Cy Young, Maddux y Glavine. “Juntos, estos muchachos ganaron seis premios Cy Young mientras llevaban el uniforme de los Bravos”.

El toletero Frank Thomas y los ex mánagers Tony La Russa y Joe Torre también fueron honrados en el Salón de Cooperstown, en las afueras de Nueva York.

Maddux, ganador de cuatro premios de pitcheo Cy Young consecutivos en la Liga Nacional de 1992 a 1995 y tuvo un récord de 18 Guantes de Oro en una carrera de 23 años en Ligas Mayores, fue el primero en ser instalado el domingo en el Templo de los Inmortales.

“Mi primer día en las Grandes Ligas, los lanzadores abridores fueron Nolan Ryan y Jamie Moyer. Veinte minutos antes del partido, yo estaba sentado en el banco, y mi primer mánager Gene Michael pensó que yo era el bat boy (chico recogebates)”, recordó Maddux.

Sólidos números

Maddux compiló un récord de 355 victorias y 227 derrotas con un promedio de 3.16 carreras limpias por partido y 3,371 ponches, jugando para los Cachorros de Chicago, Bravos, Dodgers de Los Ángeles y Padres de San Diego.

Maddux y Glavine se convirtieron en los primeros compañeros de equipo en ser elegidos conjuntamente por la Asociación de Escritores de Béisbol de América desde que Whitey Ford y Mickey Mantle lo consiguieron en 1974.

Ellos son el primer par de lanzadores en ganar 300 juegos cada uno que fueron elevados al Salón de Fama en el mismo año, desde 1973 cuando lo hicieron Warren Spahn y Mickey Welch.

Glavine, un compañero de toda la vida de Maddux en Atlanta, fue un dos veces ganador del Cy Young (1991 y 1998) y 10 veces All-Star. Registró un récord de 305-203 con una efectividad de 3.54 en 22 temporadas con los Bravos y los Mets de Nueva York. El zurdo fue un cinco veces ganador de 20 partidos y ganó cuatro Bates de Plata.

En 1984, Glavine fue reclutado por los Bravos y también por los Kings de Los Ángeles, de la Liga Nacional de Hockey sobre hielo. Empero, el zurdo rechazó una carrera en la NHL en favor del béisbol.

“Tuve una elección difícil de hacer y como lanzador zurdo pensé que elegir el béisbol era lo más inteligente”, dijo Glavine. “Por supuesto, siempre me pregunto qué habría pasado si yo hubiera tomado el hockey”.

Momentos mágicos

El toletero Thomas estableció sus credenciales de Salón de la Fama con su potente bate en el plato.

Apodado el “Big Hurt” por su poder de slugging, Thomas fue elegido el Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana con los Medias Blancas de Chicago en 1993 y 1994. Terminó su carrera de 19 años en Grandes Ligas con 2,468 hits, incluyendo 521 jonrones, 1,704 carreras impulsadas y 1,494 carreras anotadas.

“En mi carrera he tenido tantos momentos mágicos con los tres uniformes que usé”, dijo Thomas. “Siempre estaré agradecido a todos ustedes”.

Dominaron

Cox, La Russa y Torre fueron figuras gerenciales dominantes en el béisbol desde mediados de la década de 1990. Los tres están ranqueados entre los cinco primeros mánagers en victorias en todos los tiempos, con 2,000 triunfos o más en currículum.

Torre, quinto en la lista con 2,326 victorias, comenzó su carrera como entrenador como jugador-mánager de los Mets de Nueva York y también dirigió a los Bravos de Atlanta, Cardenales de San Luis y los Yankees de Nueva York.

“Bien podría cortar por lo sano. Estoy aquí por los Yanquis de Nueva York”, aseguró Torre, quien acumuló 1,173 de sus victorias y cuatro títulos de Serie Mundial con los Yankees.

Cox es el cuarto en la lista de victorias de todos los tiempos con 2,504. Guió a los Bravos de Atlanta a ganar la Serie Mundial de 1995, y a otras cuatro finales de Serie Mundial.

La Russa dirigió a los Medias Blancas de Chicago, Atléticos de Oakland y los Cardenales de San Luis durante 33 temporadas. Compiló 2,728 victorias para clasificar tercero de todos los tiempos detrás de Connie Mack y John McGraw y ganó tres títulos de Serie Mundial, uno con los Atléticos en 1989 y dos veces con los Cardenales en 2006 y 2011.

355 VICTORIAS con 227 derrotas fue el balance de Greg Maddux en su carrera de 23 años en las Grandes Ligas.

22 TEMPORADAS lanzó Tom Glavine en las Grandes Ligas, logrando un balance 305 triunfos contra 203 derrotas.

521 JONRONES conectó Frank Thomas en las Grandes Ligas, jugando la mayoría de sus 19 años en las Mayores con los Medias Blancas de Chicago.