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El domingo, Arnol Rizo rompió el récord de carreras anotadas que estaba en manos del sensacional Julio Medina, quien había logrado 103. El primer bate de León anotó tres carreras contra los Indios del Bóer, para imponer una nueva marca en los campeonatos de béisbol de la Primera División, con 105.

21 años tuvieron que pasar para tumbar ese récord que impuso Medina en 1993. Era imposible vaticinar que el leonés rompería la marca no solo de carreras anotadas sino la de bases por bolas recibidas (actualmente es dueño del récord, con 81) que tenía Juan Cabrera, también desde 1993, con 79 pasaportes. Coincidentemente ambos récords se produjeron en el mismo año, y ambos los batió el actual primer bate leonés.

“Ese día (el domingo) me sentía emocionado por lo que había logrado. Además de que mi equipo (León) estaba barriendo al Bóer. No superé a cualquier jugador, Julio Medina ha sido unos de los mejores segundas bases de Nicaragua”, dijo Rizo este martes vía telefónica.

Perdió a sus padres

Detrás del muchacho de 23 años que consiguió dos récords y está causando sensación en el “Pomares”, hay momentos difíciles que lo marcaron para siempre. A los cuatro años de edad, cuando la vida se supone debería ser un jardín donde disfrutar y correr sin pensar en problemas, Rizo sufrió la muerte de su padre Constantino Rizo.

Una herida del alma en ocasiones es suficiente para marcar y definir el futuro de una persona. Sin embargo, Rizo todavía tenía que soportar otro dolor más grande, el fallecimiento de su madre en el 2010 a causa de una insuficiencia pulmonar.

Al empatar la marca de Medina, de 103 anotadas, lo primero que Rizo hizo al llegar al home plate fue levantar su dedo índice y mirar hacia al cielo, como si estuviera hablando con alguien.

“Cuando levanté mis manos al cielo le estaba agradeciendo a Dios por lo logrado. También la dedicatoria es hacia mis padres, que aunque ellos no están aquí conmigo, seguramente se sentirían orgullosos”, contó el jugador metropolitano.

“Mis padres han sido un motor que me ha impulsado para seguir hacia adelante. A nuestra mamá se le hizo difícil criarnos. Somos cuatro hermanos, tres mujeres y yo soy el único varón. Me propuse seguir hacia adelante. Hubiera deseado que mis padres estuvieran apoyándome. Viendo los logros que he conseguido, para que se sintieran orgullosos”.

Quiere superarse

Al momento de valorar su temporada, Rizo se anota un 8 de 10. Considera que puede mejorar más y convertirse en un jugador más completo. “No puedo decir un 10, porque siempre quiero seguir superándome”.

¿Cuál de los dos récords disfrutaste más?

“El de las carreras anotadas”, responde con firmeza el leonés. “Sé que el que tenga que romper mi récord tiene que trabajar fuerte al igual que lo he hecho yo. Va a ser difícil, ha sido un esfuerzo demasiado grande”.

¿En cuánto te gustaría dejar las dos marcas, cuando te quedan cuatro partidos por jugar?

“Casi siempre anoto una o dos carreras por juego. Espero alcanzar entre 110 y 112 anotadas. Respecto a las bases por bolas espero lograr unas tres o cuatro más, para llegar a 85”.

21 años duró el récord que impuso Julio Medina en 1993, de carreras anotadas, al igual que la marca de bases por bolas que logró Juan Cabrera ese mismo año.

105 carreras anotadas y 81 bases por bolas acumula Arnol Rizo hasta el momento. Aún le faltan cuatro juegos por disputar para aumentar su récord.