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  • EFE

Cambian algunos detalles, pero la historia se repite. El Bayern cayó por segundo año consecutivo ante el Borussia, en la Supercopa de Alemania (2-0), sin plantar cara en todo el partido, dando la sensación de equipo muerto, de orquesta desafinada. Y además sufrió la baja de Javi Martínez, que se tuvo que retirar a la media hora de partido tras chocar contra un rival y, según el propio jugador, al 99% se habría roto los ligamentos cruzado y externo de la rodilla.

Las fechas invitan a la prudencia y la reflexión. Es difícil sacar conclusiones al 13 de agosto. Sin embargo, es necesario. Porque el partido dejó algunas evidencias claras. La primera de ellas que el Dortmund tuvo más voluntad que los de Munich. Los que corrieron, presionaron y le echaron ganas fueron los de amarillo. Nada de eso se apreció en el conjunto bávaro, desorientado durante todo el encuentro, como bien demostró Mhkitaryan rebañando un balón dentro del área para inaugurar el marcador. O como más tarde hizo Aubameyang, entrando solo para rematar de cabeza y anotar el segundo.

Siempre Klopp

Si algo ha conseguido Klopp en estos años es hacer del Borussia un equipo competitivo independientemente de quienes sean los jugadores que salen al campo. Da igual que en las dos últimas temporadas haya perdido a Lewandowski y Götze. Los nuevos son capaces de sustituir a los viejos como si nada hubiera cambiado. Y el secreto siempre es el mismo: dejar el alma en el campo sin pensar en el rival. Con esa premisa clara, el Dortmund se hizo con el control del partido a los diez minutos y se adelantó en el marcador de la mano de Mhikitaryan, que apareció en el área y con un zapatazo batió a Neuer.

Los de Klopp se aprovecharon del desorden del Bayern, que no fue sino una sombra del equipo que ganó la Copa hace tres meses. Porque pocos jugadores respondieron al planteamiento de Pep positivamente. Bernat aparecía unas veces por la banda y otras en la mediapunta; Alaba temblaba cada vez que le llegaba un balón por alto... Y el Dortmund a lo suyo; es decir, a presionar, atosigar y robar los balones cerca del área.

Javi Martínez se rompe

Javi Martínez confirmó la peor de las noticias. “Me acabo de joder la rodilla. Estoy ahora mismo en el bus, he estado hablando con el médico y me ha dicho que, seguramente, hay un 99% de posibilidades de que me haya roto el ligamento cruzado y el ligamento externo. Es una putada, no me gusta hablar mal pero en esta ocasión hay que decirlo. Si definitivamente es el cruzado, me operaré mañana y empezaré a trabajar para volver más fuerte, con más ganas e intentar ser mejor jugador. Volveré”, relató el español a sus seguidores en Facebook.