Pablo Fletes
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El 5 de septiembre en Tokio, Japón, Román “Chocolatito” González tendrá la oportunidad de hacer historia, cuando enfrente al japonés Akira Yaegashi, el campeón mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

La pelea tendrá lugar en la casa del Campeón. Pero es indiscutible el favoritismo que existe alrededor del peleador nicaragüense, quien ya ha sido campeón mínimo y minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Además de eso, González ha lucido una calidad boxística llamativa, que le ha permitido ubicarse como el mejor minimosca o mosca de la actualidad, y uno de los 10 mejores en los análisis de reputados especialistas del boxeo, como Dan Rafael, de ESPN.

De González se puede decir muchas cosas buenas. Es un tremendo peleador, técnico, con un gancho de izquierda mortal, una gran capacidad de ataque y un olfato noqueador envidiable, que le ha permitido noquear a 33 de sus 39 rivales en el boxeo.

Es un súper peleador, con una enorme disciplina, que debe hacer sentir orgulloso al público y el boxeo nicaragüense. De eso no hay duda.

Sin embargo, no sería lógico colocar a González por junto o por encima Alexis Argüello (q.e.p.d.), quien también conquistó tres títulos mundiales, sin estar invicto porque perdió en el arranque de su carrera profesional.

No es conveniente tratar de hacer comparaciones entre González y Argüello.

El “Flaco Explosivo” peleó en una etapa de mayor calidad en el boxeo profesional, en vista que había más y mejores exponentes en las divisiones que peleaba y porque solamente habían dos organismos de boxeo mundial, como el CMB y la AMB. Incluso, peleó buena parte de su carrera cuando no había divisiones intermedias.

Ahora hay cuatro organismos mundiales. La televisión tiene mucho peso sobre la industria y en algunas ocasiones, se inventan títulos de todo tipo, para enfrentar a dos buenos peleadores.

En las décadas de gran auge de Argüello, los 70 y los 80, también se hacían negociaciones para armar las peleas, se evitaban a clasificados mundiales y algunas “artimañas” para favorecer a algunos peleadores.

Pero inevitablemente se daban grandes combates entre campeones o retadores mandatorios, como ocurrió como Argüello a lo largo de su carrera, incluyendo aquellos dos combates contra Aaron Pryor.

El mismo “Chocolatito” González siempre ha reconocido que Argüello está muy por encima de su nivel de calidad, popularidad e impacto nacional y mundial. Sabe que aunque gane tres o cuatros coronas, el “mito” Alexis será inevitable alcanzar.

Por eso, es mejor que disfrutemos el desempeño del “Chocolatito” si querer compararlo con Argüello, a quien incluso la empresa Top Rank le brinda un homenaje al colocarlo entre los más grandes gladiadores de todos los tiempos, en una spot que presentan antes de la pelea estelar, en sus carteleras de Las Vegas, Nueva York, Macao, México o cualquier otra parte del mundo.

pfletes@elnuevodiario.com.ni