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Acostumbrados en nuestro discreto futbol a tanto sufrir y a tanto padecer, parafraseando a José Hernández en su brillante y aleccionador “Martín Fierro”, cómo estimula ver en acción a este Estelí, capaz de algo sin precedentes: dos actuaciones consecutivas meritorias frente a rivales calificados en la región, como el campeón tico Saprissa y el equipo norteamericano Sporting de Kansas. Esos dos empates 1-1 hablan en forma convincente de que tenemos entre nosotros un equipo con nivel de competencia, aunque permanezca en desventaja en las consideraciones previas.

Estuve leyendo aquí, en México, todo lo que se escribió allá en casa sobre el desempeño del Estelí, que llegó a estar muy cerca del segundo gol en un tiempo de cierre que Francisco Jarquín, nuestro cronista de futbol, describe como muy bien jugado. Nada casual como la victoria sobre Estudiantes obtenida milagrosamente casi sin balón hace “mil años”. Hoy, este Estelí pelea el balón y lo tiene, muestra atrevimiento para presionar e incursionar al área, dispara y provoca peligro, resiste fajándose y sale jugando. Es decir, grita ¡aquí estoy, mirénme!

EL MEJOR DE LA HISTORIA

No es un equipo reducido a muy poco, sino valiente como apunta la nota y con capacidad. Un equipo con configuración táctica, recursos técnicos y suma de habilidades. De hecho, por logros, es el mejor de todos en la borrosa historia de nuestro futbol. Algo tiene que ver Otoniel Olivas, quien llevó a una Selección pinolera a una Copa de Oro, que es lo máximo conocido. No pierdan tiempo buceando en los archivos.

Cierto, hay una base de jugadores extranjeros que me hace recordar a aquel Flor de Caña, vencedor del Alianza salvadoreño en el segundo juego de una eliminatoria regional ya definida, con solo dos nicaragüenses de verdad en su alineación. Y  eso fue en el cierre de los años 60, después que el famoso Santa Cecilia había tirado la toalla, retirándose.

Lo que inevitablemente salta a la vista, es que el proyecto Estelí en el futbol nacional es sólido, bien manejado y consecuentemente estimulante. Un equipo quizás irrepetible, que sin graficar las proyecciones de la Selección, construida con otro material, no anti-sísmico, saca la cara por el futbol pinolero en el concierto internacional, y eso hay que agradecerlo.

 

etm@doble-play.com