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  • AFP

El japonés Kei Nishikori y la rusa Ekaterina Makarova se colaron en su primera semifinal de un Gran Slam este miércoles, una jornada que definió rondas claves en los dobles, con el mexicano Santiago González plantando bandera en semis junto a la estadounidense Abigail Spears.

Nishikori, 10º sembrado, se convirtió en el primer japonés desde 1918 en llegar a una semifinal de un US Open al derrotar con pasajes de 3-6, 7-5, 7-6 (9/7), 6-7 (5/7), 6-4 al suizo Stan Wawrinka, tercer sembrado del torneo.

El japonés, de 24 años, se llevó el triunfo al cabo de 4 horas y 15 minutos, su segundo maratón seguido luego de otro encuentro similar que terminó en la madrugada del martes, y le dio el pase a cuartos de final ante el canadiense Milos Raonic, quinto preclasificado.

“No sé cómo terminé. Estoy agotado, pero feliz y contento de ser el primer japonés en conseguir una semifinal de un US Open”, dijo Nishikori al pie de cancha.

Ichiya Kumagae fue el último japonés en alcanzar una semifinal de un US Open, en 1918.

El japonés se medirá por el primer boleto de su carrera a una final de Gran Slam con el ganador del otro duelo de este miércoles entre el número uno mundial Novak Djokovic y el escocés Andy Murray, ambos excampeones del US Open.

La “matagigantes”

Makarova siguió bajando favoritas al derrotar a la bielorrusa Victoria Azarenka por 6-4, 6-2, para avanzar por primera vez a la semifinal del Abierto de Estados Unidos de tenis, que se juega en Nueva York.

“Me siento increíble. ¡Por fin estoy en una semifinal!”, exclamó Makarova, que había fracasado en cuartos de final de los Cuatro Grandes hasta ahora.

Azarenka, dos veces subcampeona del US Open, fue víctima de sus seis doble faltas y un pobre retorno del servicio rival, y rindió bandera blanca al cabo de 87 minutos de juego.

Al terminar el partido, el representante de Azarenka dijo a la prensa que ésta había sufrido una intoxicación alimentaria y había vomitado poco antes de entrar a la cancha.

La rubia de Minsk se negó a tomar esto como excusa, y en buen gesto deportivo le dio todo el crédito a su rival.

 

96 años tuvo que esperar Japón para clasificar a un tenista a las semifinales del US Open.