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Tras muchas decepciones en los últimos años ante su rival histórico, Brasil pudo tomarse al fin la revancha ante Argentina, a la que derrotó claramente por 85-65, gracias a su juego interior, y ahora se cita de nuevo con Serbia, a la que ya venció en la fase de grupos, por un billete en semifinales.

Hasta ayer, las dos potencias del básquetbol sudamericano se habían enfrentado en siete ocasiones en grandes torneos (dos en Juegos Olímpicos y cuatro en Mundiales), y Brasil solo se había impuesto en una, en la Copa del Mundo de Uruguay 1967 (74-66). En los últimos años, además, la brecha se había hecho más profunda y Argentina eliminó consecutivamente a Brasil en los octavos del Mundial de Turquía 2010 y en cuartos en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Por todo ello, los brasileños estaban sedientos de venganza y destrozaron a su rival con sus pivotes, ante la inferioridad, en altura y fuerza, de la Albiceleste, cuya derrota puede ser el adiós definitivo de la ‘Generación Dorada’, a no ser que decidan poner el epílogo a la etapa más exitosa del básquetbol argentino en los JO de Río de Janeiro dentro de dos años.

Más poder

Brasil impuso el poderío de sus torres, muy superiores en ambos aros, como lo demuestra la gran diferencia en el rebote (39 a 26) y que sus jugadores lograron el 67% de los puntos en la pintura (por solo el 47% de los argentinos).

El banco brasileño, además, aportó 44 puntos a la victoria, por los 17 de los suplentes argentinos, destacando el base Raulzinho Neto, máximo anotador del partido con 21 puntos, pero que anotó todo lo que lanzó en el último cuarto (6/6 en dobles y 2/2 en tiros libres).

El partido, no obstante, llegó igualado hasta el descanso (33-36 a favor de Argentina), pero la Albiceleste no pudo oponer resistencia después, ya que a sus problemas en el juego interior se unió el desacierto en el tiro (solo un 39% de tiros de campo convertidos).

El partido de Brasil no fue solo remarcable en ataque, ya que también defendieron bien ante los argentinos, sobre todo controlaron a su capitán y máximo anotador del equipo en el torneo, Luis Scola, quien se quedó en nueve puntos.