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James Rodríguez prosigue su acelerado cursillo de aclimatación al Real Madrid y el martes pasado ante el Basilea completó uno de sus mejores exámenes parciales en lo que va de esta temporada. El colombiano, que juega con un cartel en la frente que pone ‘he costado 80 millones de euros’, se está esforzando todo lo que puede y más para congeniar con la afición madridista, y poco a poco va mostrando el nivel que se le presupone a todo un máximo goleador del Mundial.

Precisamente, en el nuevo Madrid de esta temporada lo que menos se le pide a James es que exhiba todo ese poderío anotador. Ancelotti le ha retrasado en el campo —la presencia de Cristiano, Bale y Benzema en punta es innegociable—, juega en una posición que no es la suya y se le piden una serie de tareas defensivas a las que no está acostumbrado ni por trayectoria, ni por caché, ni por cualidades.

Sigue mejorando

Aun así, el chico va a más y ante el Basilea fue capaz de aunar esfuerzo, clase y gol. En el estreno del Madrid en Champions y ante un rival claramente inferior, James se pegó una buena paliza, siendo el segundo jugador blanco que más kilómetros recorrió, 11,283 metros, solo superado por los 11,411 que completó Toni Kroos, el hombre encargado de equilibrar el equipo y ejercer de guía en el juego del campeón de Europa.

Otro de los aspectos que demuestra la notable mejoría del colombiano en tareas defensivas fue el de balones recuperados. Al igual que en el apartado de kilómetros recorridos, también fue el segundo del Madrid, con ocho intercepciones, igualado con Sergio Ramos, pero lejos de las 14 de Pepe, amo y señor de la defensa blanca. James corrió mucho, peleó mucho y obtuvo la recompensa de recuperar un buen puñado de balones.

Tiene clase

Es evidente que la clase de James está fuera de toda duda y no todo va a ser correr detrás del balón y de los rivales. El taconazo con el que habilitó a Nacho en la jugada del 1-0 fue una buena muestra de ello. Un sutil toque sirvió para desmontar la tela de araña del Basilea y dejar al lateral en una posición franca. Por supuesto, el Bernabéu celebró el detalle técnico de James como se merecía.

Hasta once jugadores recibieron el balón por parte de Rodríguez, destacando los doce pases a Marcelo, los ocho a Kroos y los siete a Cristiano Ronaldo. Precisamente, alemán, brasileño y portugués fueron también los tres compañeros que más buscaron al colombiano ante el Basilea. Diez pases de Kroos y Marcelo y ocho de Cristiano, para que James cumpliera uno de sus partidos más brillantes desde su llegada a la casa blanca.

James estrenó el martes su cuenta goleadora en la Champions con la camiseta del Real Madrid. Hasta ahora, solo había marcado en la ida de la Supercopa de España ante el Atlético. Contra el Basilea, mostró sus cualidades como delantero oportunista para aprovechar el rechace del meta suizo y anotar a puerta vacía. Se da la circunstancia de que los dos goles que lleva en el Madrid los ha marcado con la pierna derecha, cuando él es zurdo.