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Ayer fue el doble funeral de Carlos García. Sus cenizas fueron distribuidas entre el Salón de la Fama que tiene su sede en el Estadio Nacional, y la cripta familiar en el Cementerio Central. Carlos deja su herencia, lo suficientemente amplia para cubrir todo el territorio del beisbol nacional, lo necesariamente profunda para vincularse con lo histórico y glorioso, además de ser lo generosamente apropiada para inyectar permanentemente nuestros recuerdos.

¿En qué punto quedamos ayer? Ah, estando en Corinto, la pasión por el beisbol, atrapó a Carlos... ¿O quizá fue Carlos quien atrapó al beisbol? “Comencé con un equipo Mayor A que llevaba mi nombre y en el cual militaba. Fuimos campeones departamentales en Chinandega... Luego, en el Nacional, dominó el San Felipe de León, un equipo dirigido por Oscar Larios, que tenía entre sus elementos de apoyo al ‘Brujo’ Córdoba”.

EL SALTO A FENIBA

“En 1969 me trasladaron a Managua y aproveché para organizar la Liga Paco Soriano, en vista que después de la Liga profesional, el beisbol amateur había perdido fuerza. Le di forma al Torneo Latinoamericano de Pequeñas Ligas y quedé conectado por completo al béisbol. Recuerdo que en esa época le pagábamos a una emisora, Unión Radio, para que transmitiera los partidos de la Paco Soriano. Alguien que hizo un buen trabajo fue Rafael Rubí”.

“La gente comenzó a sentirse atraída en 1969 y 1970, después de tres elecciones, una de ellas supervisada por gente de la FIBA, llegué a la presidencia de la FENIBA en lugar de Gustavo Hernández”.

“Además, soy parte de los fundadores del Comité Olímpico Nacional. Eso fue es 1958, y lo hicimos sólo 6 federaciones: Boxeo, Baloncesto, Béisbol, Futbol, Atletismo y Tenis, para poder ir a los Panamericanos de Chicago en 1959, cada país necesitaba tener un CON. Desde entonces me relaciono con la familia olímpica. En aquella época, se consiguieron 145 mil dólares con el alcalde de Chicago, Daley, para la participación de Nicaragua. El dinero no se utilizó totalmente porque solo el béisbol y el boxeo asistieron a Chicago. Conocí a Brundage y eso me alentó a luchar por un béisbol olímpico. De manera que no soy producto de la casualidad”.

A PRISIÓN OTRA VEZ

Lo que vino después es historia conocida: el Mundial de 72, el de 73 entre los escombros del terremoto, su salida borrascosa de la FIBA, la creación de la FEMBA, el funeral de la FIBA, la división de nuestro beisbol en el 73, la reunificación en el 78, y luego, su regreso a prisión en 1980, cuando tenía el cuadro rayado para dominar la AINBA después de haberle cedido el timón a Manolo González, en México 76, en una maniobra de alta estrategia.

Carlos, que desde tiempos de Somoza era un cantante de la famosa canción de Daniel Santos: “Hay que haber estado preso un solo día, para saber lo que vale la libertad…”, fue capturado en 1980 en el aeropuerto, acusado de estar involucrado en una conspiración.

“Estaba por abordar el avión rumbo a Japón, cuando fui detenido. Mi responsable quiere hablar con usted, me dijo un tipo bajito, y más tarde aparecieron tipos armados. Me llevaron a la seguridad, y entre múltiples e infundados cargos, hablaron de una relación con Bermúdez... Aun en las difíciles condiciones que enfrenté durante esos cuatro años y medio, nunca perdí la fe. Cada noche de cada día moría una esperanza, pero renacía al amanecer. No sé cuántas veces leí la Biblia. Mi fortaleza espiritual creció mientras mi carácter era sometido a otra dura prueba”.

¿Quién fue el hombre clave para tu salida de la cárcel?

“Joao Havelange, de la FIFA. Éramos amigos desde hace tiempo, y él gestionó mi libertad intensamente desde los Juegos Olímpicos del 84, recurriendo incluso a vínculos con el Gobierno brasileño, de tan buenas relaciones con el nicaragüense. En 1985, en un momento de terrible complicación en mi deteriorada salud, después de haber perdido entre 60 y 70 libras, fui liberado”.

ESTILO DE MANEJO

Se te ha considerado un dictador dentro de nuestro béisbol, le apunté durante una plática publicada cuando regresó en 1990 en busca de recuperar el terreno perdido

“¿Dictador yo? Es más, no me gusta centralizar el trabajo. Si en ocasiones lo he hecho, es porque fallan los elementos de apoyo”.

Pienso que nunca te ha gustado estar rodeado de compañeros verdaderamente eficientes que puedan hacerte sombra.

“No, no es así. Me ha gustado el orden y la eficacia. Quizá por lo de haber sido militar, me califican como de mano dura, pero soy partidario del diálogo”

Siempre que prevalezcan tus ideas sin ceder terreno. “No se puede dialogar sin ceder algo”

¿Por qué no han crecido dirigentes consistentes a tu alrededor?

“No lo sé. He trabajado con mucha gente. Sé que es uno el que se abre paso, incluso fabricando sus propias oportunidades”.

No haber hecho a otros, es tu gran falla.

“Será de los que no lograron construirse” Mano dura con guantes suaves. Una vez escribí eso de Carlos. “Vos y tus artificios”, me dijo, agregando: “pero qué vamos a hacer”.

 

En 1985, en un momento de terrible complicación en mi deteriorada salud, después de haber perdido entre 60 y 70 libras, fui liberado”. Desde 1980 fue detenido en el Aeropuerto por cargos que nunca le probaron.

 

1958 Carlos García funda el Comité Olímpico con seis federaciones.