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  • EFE

Con el fichaje del pívot mexicano Gustavo Ayón (29 años y 2,08 metros), el Real Madrid escenifica su deseo de buscar en la Final a Cuatro (Madrid, 15-17 de mayo de 2015) su novena Copa de Europa, una conquista que lleva esperando veinte años.

Después de muchos años alejado del foco europeo, el Real Madrid ha vuelto al primer plano internacional, pero su presencia en las dos últimas finales de la máxima competición continental ha avivado su apetito sobre un título que se le resiste desde hace veinte años.

Ayón es una antigua aspiración del Real Madrid, al que solo ha podido acceder cuando el salario y el protagonismo del jugador en la NBA le han permitido un resquicio.

Ahora que el pívot mexicano ha decidido volver a sentirse protagonista en una cancha de baloncesto, el Real Madrid le recibe con los brazos abiertos, porque su llegada supone un importante salto de calidad bajo los aros, precisamente, donde más carencias parece tener el equipo.

Más allá de la falta de puntería en los partidos importantes, al Real Madrid se le ha señalado por falta de kilos y de coraje en la pintura cuando la ocasión lo ha requerido. La llegada del argentino Andrés “Chapu” Nocioni y ahora la de Gustavo Ayón, van, claramente, en este sentido.

Urgían fortaleza

La marcha de Nikola Mirotic a la NBA, donde jugará con Pau Gasol en Chicago, hacía más urgente la llegada de alguien importante bajo los aros, máxime viendo el gran esfuerzo hecho por el Barcelona que suma a Tibor Pleiss y Justin Doellman a Ante Tomic y Bostjan Nachbar.

Ahí es donde aparece la figura del “Titán de Nayarit”, un pívot poderoso en defensa y determinante, y anotador en ataque, como ha demostrado en el Mundial de España liderando a su equipo nacional con casi 18 puntos por partido.

Ayón, de hecho, tenía una ‘deuda’ con el Barcelona, que compró al Fuenlabrada sus derechos en la Liga española, y hasta que no se solucionó este asunto el Real Madrid no ha podido hacer pública su contratación.

Xavi Pascual, entrenador del Barcelona, no ha tenido ni el dinero ni el espacio suficiente en su plantilla para hacer hueco a Ayón, de lo que se ha aprovechado el Madrid, que contará con un pívot contrastado para apuntalar su juego interior, y evita, de paso, que los azulgranas sigan agrandando su potencial.