•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

A las 5:00 de la mañana la piscina espera a Fabiola Espinoza y a Miguel Mena en el Club Barracudas. A la misma hora, en el Club Terraza, Guillermo López inicia su rutina. Los tres nadadores juveniles entrenan con empeño cada amanecer y luego se van a estudiar. A veces regresan por la tarde a la piscina, a una segunda sesión de adiestramiento.

Tanto esfuerzo tiene una razón: llegar en las mejores condiciones al Mundial de Natación que se realizará en Qatar el próximo diciembre. Los tres ganaron el boleto al Mundial tras obtener los mejores puntajes en el Campeonato Nacional categoría Piscina Corta, que se celebró hace varias semanas.

Aunque Espinoza, Mena y López tienen vidas distintas, comparten una misma pasión deportiva, con metas bien trazadas en la natación.

 

CASI SE AHOGA

Fabiola Espinoza y Guillermo López, ambos con 20 años de edad, empezaron en la natación desde niños. Guillermo casi se ahoga en dos ocasiones, en una piscina y en el mar, razón por la que sus padres, Leslie Pérez y Guillermo López, decidieron inscribirlo, a los 4 años de edad, en el Club Escuela de Natación Barracudas.

“Le tenía horror, pánico, al agua; entonces solo era llorar y llorar, hasta que un día mi papá me dijo que si seguía llorando me iba a sacar de las clases. Desde ahí no volví a llorar”, relata López, quien cursa el cuarto año de Ingeniería Civil en la Universidad Centroamericana, UCA, y es guitarrista de una banda de rock llamada Powerslave.

“Sueño con ir a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en el 2016. También quiero ser un hombre próspero en lo profesional y ser dedicado a mi familia”, comenta el muchacho, para quien es una gran responsabilidad ir a un mundial de natación, ya que esta será la segunda ocasión consecutiva que compita en un evento de esa magnitud.

“Siento una gran responsabilidad con mi país, y representarlo a nivel mundial es algo importante. A pesar de que es un nivel muy alto y bastante competitivo, solo los nicas sabemos el esfuerzo que conlleva poder clasificar a un mundial”, explica.

 

SUEÑA CON PROYECTO SOCIAL

Fabiola, quien cursa el tercer año de Odontología en la Universidad Americana, UAM, y que empezó a nadar a los 9 años de edad, en Barracudas, cuenta que su afición a la natación “empezó como un entretenimiento, para tener seguridad de ir a una piscina o al mar y no correr el riesgo de ahogarte”.

“Poco a poco fui cruzando todos los niveles en Barracudas, y me metieron al equipo”, recuerda. “Quiero participar en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. A nivel profesional me gustaría poner mi clínica, pero tengo un sueño especial, y es pertenecer a una fundación y participar en proyectos sociales”.

De los tres nadadores, Fabiola es quien tiene más experiencia internacional. Este será el tercer mundial en que participe. Estuvo en el de Shanghai (2011) y en Turquía (2012), además de las Olimpiadas Juveniles de Singapur en 2010, cuando tenía 16 años.

“Clasificar a un mundial es algo emocionante porque estás viendo que todos tus frutos, tu esfuerzo, está valiendo la pena. Le agradezco a Dios, a mis padres Antonio Espinoza y Lucía Herrera, porque siempre me han apoyado en todo lo que necesito, y también me ha ayudado mucho a mejorar, mi entrenador”, confiesa Espinoza.

 

QUIERE ENTRENAR AFUERA

Miguel Mena, con 17 años, está por concluir el bachillerato en el Colegio Centroamérica, CCA. Será su primera experiencia en competencias internacionales de natación, pero ha mostrado un desarrollo veloz en este deporte.

“Comencé a nadar a los cuatro años. Me metí porque mi hermana Ixchel estaba en natación y mi papa siempre pensó que deberíamos practicar una disciplina deportiva. La primera vez que me llamaron a la Selección Nacional fue el año pasado”, explica.

“Soy alguien que siempre está dispuesto a dar más. Me encanta soñar y cumplir mis sueños. Pero deseo ir a entrenar a otro país, porque, tristemente, siento que aquí no alcanzaré el nivel que yo quiero, de llegar a hacer algo. Quiero estar entre los mejores del mundo entero, pero tristemente sé que eso no se podría solo entrenando en mi país”.

Mena dice sentirse contento con su desarrollo en la natación, aunque ha considerado retirarse de las piscinas. “En algún momento sentí que era muy pesado, uno siempre compara su vida con la de los demás y ves que tu vida cotidiana no es la misma, ves que los demás tienen tiempo libre, y veo cómo me voy alejando de mis amigos. La verdad es que lo social no me ha afectado tanto, pero sí en ocasiones es tequioso estar dando tres horas de mis días para entrenar”.

 

3 NADADORES NICARAGÜENSES Fabiola Espinoza, Guillermo López y Miguel Mena, participarán en el Mundial de Natación que se realizará en Qatar en diciembre.

 

17 AÑOS de edad tiene Miguel Mena, quien disputará su primer Mundial de Natación y es el menor de los tres nadadores nicas.

 

LA LUCHA CONTRA EL TIEMPO

Los tres mundialistas nicaragüenses están conscientes de que ganar una medalla internacional es un una ilusión enorme, por el alto nivel de competencia que habrá en Qatar, adonde llegarán los mejores nadadores del planeta.

 

Fabiola Espinoza competirá en 50 y 100 metros libre, y se esfuerza por bajar sus tiempos. En 50 tiene 27.07 segundos y espera mejorar a 27.01. En los 100 metros su marca actual es de 1.01, y se propone hacer menos de un minuto.

 

Miguel Mena se alista para siete pruebas: 50, 100 y 200 metros libre; 100 y 200 combinado; y 100 y 200 metros mariposa. “Espero mejorar lo suficiente para que la gente se fije en mí. Lo más importante es mejorar mis tiempos”, comentó.

 

Guillermo López también busca reducir sus tiempos, en 100 metros a 54.74 segundos, 200 metros a 1:57.83 min., y en 400 metros libre a 4:09.79 min.