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La escena será por siempre repetida cuando se mencione la historia de los Reales de Kansas City.

Los jugadores de los Reales abrazaron a sus familias en medio del terreno y apuntaron en dirección de los aficionados presentes en el Kauffman Stadium. Salvador Pérez tomó el trofeo de la Serie de Campeonato de la Liga Americana y corrió con él por toda la pista de seguridad, para que los fanáticos lo pudiesen tocar.

El campocorto Alcides Escobar y el relevista Kelvin Herrera bailaban cerca del home plate. Yordano Ventura, vistiendo su nueva camiseta de la SCLA y con su gorra con la visera por detrás, se tomaba fotografías con todo aquel que se le acercase cerca de la primera base.

Había ocurrido. Esto estaba sucediendo realmente. Los Reales habían barrido a los Orioles de Baltimore en cuatro encuentros y ahora se preparan para acudir a la Serie Mundial por primera vez desde 1985.

Festejo total

Es hora de fiestas en Kansas City. Y es también momento para que la República Dominicana y Venezuela celebren junto a ellos.

“Estoy muy contento, muy emocionado por ganar. Por los fanáticos, esto es para ellos”, dijo Pérez. “Seguiremos luchando e iremos tan lejos como podamos. Seguiremos haciendo nuestro mejor esfuerzo cada día”.

Alguien le entregó a Pérez un afiche de gran tamaño de su cabeza y posó con él. Luego, era todo risas mientras se dirigía al club house del equipo de casa, donde la celebración continuó.

Eran demasiados abrazos y choques de cinco para poder llevar la cuenta. La multitud se puso de pie por unos 30 minutos, luego de que el juego concluyó, aplaudiendo a la novena de su ciudad.

Esto estaba realmente ocurriendo.

Premio a la afición

“Este es un premio para todos nosotros y todos los fanáticos de Kansas City”, dijo Omar Infante. “Han estado esperando por este momento durante muchos años, y nos lo merecemos. Hemos jugado duro por toda la temporada y jugamos con mucha energía. Ese es el por qué estamos donde estamos hoy”.

“Salvador tras el plato, Escobar en short y yo en segunda base, todos hemos tenido nuestra parte en esto. Hemos hecho todo lo posible para llegar hasta aquí y ahora estamos en casa con el Campeonato de Liga”.

Infante tiene razón. Escobar jugó una sólida defensa durante toda la serie y contribuyó con batazos oportunos durante la serie.

“Esto es algo con lo cual soñamos todos los peloteros, el poder ir a la Serie Mundial, y le doy gracias a Dios que fuimos nosotros los que conseguimos este logro”, dijo Escobar. “No podía creerlo, pero ahora sí. Estoy tan orgulloso de ser parte de este equipo por mí, mi país y mi gente. Esto es increíble. Todos los latinos hemos batallado muy duro para arribar hasta aquí, y miren dónde nos encontramos”.

Buena serie

Herrera ha tenido una excelente serie y ha sido prácticamente indescifrable durante toda la postemporada. ¿Recuerdan aquel momento en el cual el antebrazo de Herrera se lesionó a principios de los playoffs contra los Angelinos?

Tampoco lo recuerdan los fanáticos de los Reales.

“Es un sentimiento increíble poder estar aquí celebrando con los fanáticos y todos en Kansas City”, dijo Herrera. “Lo hicimos juntos. Formamos una gran combinación en el bullpen, pero se trata de un trabajo de equipo cuando ganamos, y ahora… ¡Vamos a la Serie Mundial! Ahora solo tenemos adelante un paso más”.

El ambiente en el clubhouse de Baltimore era sombrío, comprensiblemente. Sí, los Orioles tuvieron una buena temporada. Pero no lo suficientemente buena.

Los aficionados de los Reales no podrían estar más orgullosos de su equipo, tampoco.


1985 fue la última vez que los Reales de Kansas City asistieron a una Serie Mundial de las Grandes Ligas.