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El Barcelona se ha quedado con las ganas de sumar la décima victoria consecutiva. Cuando campaba por todas las competiciones a sus anchas a nivel de sobresaliente, se ha quedado a un paso de la matrícula de honor, algo que le ha privado un modesto como el Getafe, que llegaba al Camp Nou con su entrenador más que cuestionado y tras una negativa racha de resultados le sacó ayer un empate 1-1 al Barça.

A pesar de todos los factores en contra que acarreaban los azulones, saltaron al césped del estadio azulgrana sin complejos, con la intención de quitarle el balón a todo un Barcelona y con la mirada puesta en la meta de Víctor Valdés, a quien batió Manu en el minuto 19 gracias a una rápida contra tras un error de Piqué en la salida del balón, que culminó con un ajustado disparo desde fuera del área. Los de Guardiola se dieron cuenta en ese momento que para pensar en la Champions tenían que conseguir los tres puntos ante el Getafe primero, algo que se les complicaba.

Por ello, empezaron a tocar como sabe este equipo llamado a hacer soñar a sus aficionados. Alves, Xavi, Eto’o y compañía se pusieron manos a la obra, pero una y otra vez se chocaron con la organizada zaga visitante o con el travesaño, que salvó a un Getafe que veía cómo con la ausencia de Messi, tenían una preocupación menos.

Con el argentino en la grada, Bojan no era capaz de dar presencia al ataque azulgrana, donde Eto’o se peleaba con todo el que se acercaba por ahí, y Hleb no terminaba de crear peligro por la banda izquierda para poner balones al camerunés.

Por eso, Guardiola dio entrada a Pedro y a Henry por el canterano y por el bielorruso, con el objetivo de que se llegara más por las bandas y se evitara el colapso que existía en el carril central del ataque culé.

Con el galo en el terreno de juego, la cosa cambió y Xavi, Keita y Touré empezaron a repartir el juego. Las llegadas eran constantes por los extremos gracias a las incorporaciones de Henry y de Alves, y fruto de una jugada del brasileño por la derecha se produjo el empate del Barcelona. El lateral llegó hasta la línea de fondo y puso un centro medido para que Keita sumara su segundo tanto consecutivo en Liga, a falta de 20 minutos para llegar a la conclusión del choque.

Con la remontada en el horizonte
La parroquia local empezó a creerse que los suyos podían llevarse el partido y los jugadores también. Con la igualada en el marcador, Guardiola y los suyos demostraron el hambre de títulos y de victorias que poseen y adelantaron aún más las líneas. Prácticamente, dejaron una línea de dos en la defensa formada por Puyol y Piqué; y Alves y Keita, falsos laterales, se sumaron una y otra vez al ataque en la búsqueda del tanto que les diese la victoria.

A punto estuvo de llegar la recompensa a tanto esfuerzo, pero el Pato, que realizó un gran partido, se ayudó del travesaño para desviar un soberbio cabezazo de Piqué a la salida de un saque de esquina. Los minutos pasaban y las ocasiones también, el Barcelona no se precipitaba y confiaba en sus posibilidades, pero al Getafe no había que quitarle méritos.

Víctor Muñoz supo sobreponerse a las críticas con las que llegaba a la cita y planteó el choque de forma muy acertada; supo transmitir las ideas a los suyos para salir con la cabeza bien alta del Camp Nou, y con un punto que con el que poca gente contaba, algo que duplicará su valor si la próxima jornada consiguen superar al Real Madrid en el Coliseum.